El Circo de Gavarnie es un circo de montaña de origen glaciar, que se encuentra en la vertiente francesa del Macizo de Marboré-Monte Perdido. Los hielos glaciares han formado un coliseo natural de roca, rodeado de impresionantes cumbres, desde las que cae una de las cascadas más altas de Europa.

Ese enorme y vertical paisaje de montaña ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto con el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido con el que hace frontera.

Por lo general, la parte francesa de los Pirineos es bastante más asequible para los que no están muy experimentados en alta montaña, y de todas las rutas, la que lleva al Circo de Gavarnie es una de las más fáciles de hacer. Si para los españoles el sitio más emblemático de los Pirineos es Ordesa, para los franceses lo es el Circo de Gavarnie.

Nos decidimos por esta ruta cuando Alejandro tenía año y medio y Álvaro ocho, precisamente por esa facilidad, ya que es una ruta ideal para pequeños montañeros.

Ese verano pasamos dos semanas recorriendo la región francesa de Midi-Pyrénées y dedicamos uno de esos días a realizar la ruta que nos llevaría a conocer el Circo de Gavarnie.

¿Cómo llegar a Gavarnie?

La ruta parte desde el pueblo de Gavarnie, que es un pequeño pueblo muy cercano a la frontera con España, y prácticamente adosado a los cañones españoles de Añisclo, Pineta y Ordesa. Pero como la carretera francesa acaba en Gavarnie y no tiene continuidad en territorio español, no es tan fácil llegar hasta allí.

Hay varias formas de llegar a Gavarnie. Como nosotros íbamos desde Burgos, atravesamos la frontera francesa por Irún y seguimos por la autopista A63 hasta llegar a la altura de Bayona, allí tomamos la A64 hasta Tarbes y nos desviamos hacia el sur por la N21 hasta Lourdes. Nos alojamos varios días en un pueblo llamado Argelès-Gazost, que se encuentra a 12 km al sur de Lourdes y desde allí fuimos un día a Gavarnie, que se encuentra a 37 km al sur, por la D921.

Otra forma de llegar desde España es a través del túnel de Bielsa. Desde allí hay una distancia de 125 Km y unas 2 horas de trayecto. Hay que ascender tres puertos de montaña, el puerto de Bielsa, a través de su túnel fronterizo, y ya en Francia el Col d’Áspin y el Col du Tourmalet.

Y otra opción es llegar a través del puerto de Portalet, desde Formigal, en cuyo caso la distancia hasta Gavarnie es prácticamente la misma que desde Bielsa.

Gavarnie era una pequeña y aislada aldea de pastores de ovejas, hasta que en el año 1864 llegó la carretera de acceso y entonces se convirtió en la cuna de la romántica actividad pirineísta, tanto es así que hoy muchos le denominan el Chamonix de los Pirineos.

Ruta hasta el Circo de Gavarnie

Llegamos al pueblo de Gavarnie y allí dejamos el coche en el parking de pago que se encuentra al principio del pueblo. Te aconsejo llegar a primera hora si vas en verano, porque aunque el aparcamiento es amplio, se suele llenar por la gran cantidad de gente que va a hacer la ruta.

El centro urbano de Gavarnie está cerrado al tráfico, así que puedes pasear tranquilamente por sus calles peatonales. Hay un centro de información donde puedes obtener mapas y folletos de la zona.

Atravesamos todo el pueblo por su calle principal, que está llena de comercios y restaurantes, muy enfocados hacia el turismo, y tomamos el camino que pasa junto a la iglesia.

Calle principal de Gavarnie

Calle principal de Gavarnie

En el lugar en el que se encuentra la iglesia de Nuestra Señora del Buen Puerto (Notre-dame du Bon Port) hubo un hospital de los Templarios o de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, destinado a asistir a los viajeros que pasaban el Puerto de Bouchairo. Este hospital tenía una capilla, que es el origen de la iglesia actual.

Continuamos caminando por este camino, con el río a nuestra izquierda, hasta encontrar el primer puente, el Pont de Broule, que puedes cruzar en ese momento o seguir hasta el siguiente puente. Nosotros continuamos hasta el Pont de Nadau (que significa Navidad), construido a mediados del siglo XIX en sustitución de una pasarela de madera, y aquí ya tuvimos que cruzar el río Gavarnie y seguir el sendero que lleva hasta el circo.

Pont de Nadau

Pont de Nadau

Desde el pueblo se tarda algo más de una hora por este accesible y fácil sendero. No tiene pérdida, el sendero está muy bien marcado, ya que es muy frecuentado, sobre todo en temporada alta, que puede ser incluso hasta agobiante debido a la gran cantidad de gente que lo recorre.

Una vez pasado el puente el camino comenzó a ascender durante un rato, pero muy suavemente, y fuimos encontrando carteles que explican el origen glaciar del circo. A partir de aquí el sendero se fue adentrando en un bosque y al finalizar el mismo comenzamos a bajar un poco hasta una zona verde de prados y arroyos, que se conoce como La Prade, y que no es sino el valle glaciar, en el que se aprecian los restos de las lenguas glaciares.

Camino al Circo de Gavarnie por La Prade

Camino al Circo de Gavarnie por La Prade

Después de atravesar la pradera, el sendero vuelve a ascender ligeramente y se adentra en un bosque de hayas y pinos negros.

Bosque de pinos negros bajo el Circo de Gavarnie

Bosque de pinos negros bajo el Circo de Gavarnie

Desde aquí ya empezamos a ver un edificio que se encuentra frente al Circo, se trata del Hôtel du Cirque et des Cascades, el antiguo albergue, que tiene servicio de bar y restaurante. Aunque he de avisarte que esto es Francia y es el único bar que hay por aquí, así que prepárate para el precio de las consumiciones.

Hôtel du Cirque et des Cascades

Hôtel du Cirque et des Cascades

Llegamos hasta el hotel y nos quedamos boquiabiertos ante el espectáculo natural que teníamos ante nuestros ojos. La terraza del hotel sirve de privilegiado mirador desde donde ver la grandiosa obra escultórica que ha creado la naturaleza: un circo de 1600 metros de altura y cerca de 900 metros de diámetro, en el que se encuentra una de las cascadas más altas de Europa, estruendosa y sorprendente con sus 422 metros de caída.

Aquí la naturaleza se ha tomado su tiempo, más de veinte mil años para que la lengua de hielo del glaciar que se iba descolgando desde la cima de las montañas del macizo de Marboré-Monte Perdido, fuera tallando a su paso la roca caliza, hasta formar lo que ahora podemos ver.

A finales del siglo XIX llegaron a estos parajes personajes como George Sand, Victor Hugo o Napoleón III y se sirvieron de los pastores y campesinos de la zona como guías, convirtiéndose de este modo en los primeros guías de los Pirineos. Este coliseo de la naturaleza ha inspirado a pintores y artistas, el romántico Victor Hugo fue el que calificó el circo como Coliseum de la Naturaleza, y dijo que era:

El edificio más misterioso del más misterioso de los arquitectos

La Gran Cascada

Si no quieres andar más, puedes conformarte con esas vistas, o como nosotros ascender hasta llegar a los pies de la cascada, en cuyo caso el recorrido se alargará casi una hora más.

Hasta el hotel el camino es una pista muy cómoda, pero desde aquí hasta la cascada se transforma en un sendero pedregoso con fuerte pendiente. Continuamos por un sendero tras cruzar un pequeño puente hasta llegar casi al pie de la Gran Cascada (Grande Cascade). No nos acercamos demasiado, porque íbamos con Alejandro en la mochila y si te acercas mucho, no es conveniente permanecer allí mucho tiempo, ya que la caída de piedras es habitual.

Panorámica del Circo de Gavarnie

Panorámica del Circo de Gavarnie

Estuvimos un rato contemplando la Gran Cascada, que se encuentra a la izquierda del Circo, el agua al caer se va repartiendo en los escalones naturales y terrazas del circo, aunque al ser verano, llevaba menos agua, pero aún así nos asombró. El agua proviene de los neveros que se encuentran en las once cimas que superan los 3.000 metros: Marboré, La Torre, El Casco…

Frente a la Gran Cascada

Frente a la Gran Cascada

A parte de la Gran Cascada hay muchas cascadas más, de diferentes tamaños. Estuvimos un rato caminando por allí y disfrutando de las vistas, hasta que volvimos por nuestros pasos, otra vez hacia Gavarnie.

Circo de Gavarnie

Circo de Gavarnie

Por el camino pudimos observar los restos de las frecuentes avalanchas que se dan en esta zona en primavera, por ello no es muy recomendable ir en esta estación.

De vuelta hacia Gavarnie, con el Circo a nuestra espalda

De vuelta hacia Gavarnie, con el Circo a nuestra espalda

Si llegas hasta el final el desnivel recorrido es de 435 m, si sólo te quedas a la altura del Hôtel du Cirque et des Cascades el desnivel es de unos 225 m.

Consejos para visitar Gavarnie

  • El mejor momento para ir al Circo de Gavarnie es en verano y otoño. Durante el invierno, el circo de Gavarnie se llena de apasionados del mundo de la escalada en hielo, ya que la Gran Cascada se suele congelar. Si no eres un excursionista experimentado, no se recomienda acceder al circo durante las épocas de invierno y primavera.
  • Si acudes en verano, época de gran afluencia, procura madrugar para no coincidir con la avalancha de visitantes que puedes encontrar.
  • Es una ruta muy recomendable, ya que el esfuerzo es mínimo y a cambio tendrás la recompensa de contemplar uno de los mejores espectáculos de la naturaleza. Pero si no quieres hacer la ruta andando, tienes la opción de alquilar un caballo en el pueblo. Nosotros somos de andar, pero hay opciones para todos los gustos.
  • Aunque vayas en verano, esta zona es bastante lluviosa y es frecuente encontrarte con niebla o lluvia, así que lleva un chubasquero, por si acaso.

 

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