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7 Consejos para viajar a Francia por tu cuenta

Francia, al ser nuestro país vecino, resulta un destino muy fácil al que viajar en nuestro propio coche. Nosotros llevamos ya unos cuantos años viajando a Francia y, salvo a París, que hemos ido en avión, al resto de lugares hemos ido siempre con nuestro coche.

Este mismo verano hemos visitado la zona del Perigord y la Dordoña, una zona que nos ha encantado y de la que ya tenemos algunos posts, como los dedicados a Castelnaud y Beynac-et-Cazenac y a Rocamadour.

Así que después de todo este tiempo tenemos ya una lista de recomendaciones que darte, para que tu viaje por el país galo sea más fácil.

Consejos a tener en cuenta al viajar a Francia por tu cuenta:

 1. Carreteras en Francia:

Para las largas distancias vas a tener que ir por autovía o autopista, y estas últimas son mayoría. Así que viaja con la cartera cerca porque encontrarás un montón de estaciones de peaje (gare de péage) por el camino.

Lleva monedas sueltas para pagar en la autopista, ya que hemos encontrado alguna estación de peaje que no admite billetes. También admiten en la mayoría de los casos el pago mediante tarjeta bancaria.

En algunas estaciones hay que pagar al entrar (te avisan de cuánto tienes que pagar) y en otras al salir, y ya, prácticamente, solo hay máquinas para el pago. Para pagar en metálico acércate a las garitas que tienen una flecha verde.

Peaje de autopista francesa
Peaje de autopista francesa

El límite de velocidad en las autopistas francesas es de 130 km/h, en las autovías 110 km/h y en las carreteras normales 90 km/h. Ojo con el paso de limitación de velocidad de130 km/h a 110 km/h, ya que no siempre es muy evidente.

En las autopistas hay muchas áreas de servicio (aires, en francés) y hay que reconocer que están francamente bien acondicionadas y dotadas de servicios. En algunas encontrarás gasolinera y restaurante, y en otras solo un área de picnic (pique nique) con mesas y juegos infantiles. Lo que tienen todas son baños públicos gratuitos. Antes de llegar a cada una de ellas, te avisan de sus servicios en los paneles informativos de la carretera y suelen estar intercaladas.

Señalización en la autopista de un área de servicio
Señalización en la autopista de un área de servicio

Si puedes programarlo no comas en los restaurantes de las autopistas, la comida es malísima y muy cara, así que es preferible que te lleves unos bocadillos y comas en las áreas de picnic.

Ten en cuenta que repostar en las autovías y autopistas francesas es bastante más caro que fuera de ellas, por lo que es aconsejable que repostes combustible en las poblaciones.

No vayas con prisa y con el tiempo muy ajustado, en las inmediaciones de las grandes ciudades es muy frecuente encontrarte con grandes retenciones, como las que nos encontramos nosotros siempre que tenemos que circular cerca de Burdeos.

Mucho ojo con las multas porque llegan a España (podemos dar fe de ello), y hay intercambio de datos entre el estado francés y español en los siguientes supuestos:

1. Exceso de velocidad.
2. No usar cinturón de seguridad.
3. No detenerse ante luz roja no intermitente.
4. Alcohol al volante.
5. Conducir bajo la influencia de drogas.
6. No llevar casco.
7. Utilizar un carril prohibido.
8. Uso de dispositivo de comunicación prohibido mientras se conduce (teléfono móvil).

Así que si te “cazan” cometiendo alguna de estas infracciones y no te han parado en ese momento, te llegará a casa la multa, por correo ordinario y sin acuse de recibo, y con todas las facilidades para que pagues. En caso de que te paren, o pagas o te inmovilizan el coche.

El paisaje desde una autopista es todo igual, pero una vez que sales de ellas y llegas a las carreteras secundarias, el panorama cambia totalmente. Las carreteras secundarias suelen ser más estrechas que las españolas, con árboles a los márgenes, y te vas encontrando casas desperdigadas aquí y allá, atraviesas bonitos pueblos y todo es mucho más relajado.

 

2. Tarjetas de crédito:

Es recomendable disponer de una tarjeta bancaria para muchas situaciones. Por ejemplo, para pagar en algunas gasolineras, y sobre todo en las de los centros comerciales, en las que el combustible es más barato. Suelen ser gasolineras de autoservicio, primero la máquina pide la tarjeta y luego ya eliges el combustible y echas lo que necesites. Sin tarjeta no podrás repostar en estos sitios.

 

3. La comida:

En los restaurantes tienen carta, menú, fórmula y plato del día.

La carta y el menú es igual que en España primero, segundo y postre.

En la fórmula (formule) puedes elegir por el mismo precio un primero y un segundo, o bien, un segundo y un postre.

Y el plato del día (plat du jour) suele ser la opción más barata ya que se trata de un único plato.

Restaurante con todas las opciones de menú a la entrada
Restaurante con todas las opciones de menú a la entrada

En cualquiera de las opciones, normalmente está incluido el pan, pero no las bebidas, y es aquí donde la cuenta pega un subidón. Así que si no quieres pagar demasiado, tienes una opción que es pedir una jarra o botella de agua del grifo (carafe d’eau), que eso no lo cobran y te la rellenan las veces que necesites.

En la mayoría de los restaurantes tienen menú infantil para los menores de 10 años y a un precio económico.

Por lo general, salvo en las autopistas, en Francia se come muy bien y hay muchas opciones de precios, pero si lo quieres abaratar aún más apréndete la palabra pique-nique. Encontrarás áreas de picnic por todos los sitios y en muchos de los monumentos que visitarás. Así que puedes acercarte a un supermercado y comprar allí lo que necesites, ensaladas ya preparadas, sándwiches, bocadillos…  y comerlo en esas áreas.

4. Aparcamientos:

En Francia, en las ciudades y pueblos turísticos, los aparcamientos más céntricos son de pago, funciona la zona azul igual que en España, y está indicada con la palabra payant pintada en el suelo, así que si quieres evitar el pago tendrás que alejarte.

También en muchos de los monumentos, tendrás que pagar por aparcar.

5. Monumentos:

Las entradas de los sitios a visitar son caras. Una entrada para los adultos suele rondar los 10 ó 15 €, con reducciones o gratuidad para los niños. La edad máxima para estas reducciones suele ser hasta 10-12 años. A partir de esa edad, en algunos sitios hacen reducción como estudiante y en otros aplican la entrada de adultos.

Fachada principal del Castillo de Beynac
Fachada principal del Castillo de Beynac

Ten en cuenta los horarios de los monumentos que vayas a visitar para organizar las visitas. Las entradas suelen comenzar a las 9:00h ó 10:00h de la mañana, y en muchos casos el horario es continuo. Si cierran al mediodía, el cierre suele ser a las 12:30h, para volver a abrir sobre las 15:00h. En ambos casos el horario de cierre final no suele ir más allá de las 19:00h en verano, y eso en los casos más tardíos.

 

6. Horarios:

Y siguiendo con el tema horarios, es mejor que te adaptes a sus diferencias. Los franceses comen de 12:30h a 13:30h. En sitios grandes o muy turísticos puedes encontrar lugares donde te atiendan después de las 14:00h, pero en sitios pequeños igual te quedas sin comer.

 La cena no suele ser más tarde de las 20:00h y ocurre lo mismo que en la comida.

7. Alojamientos:

En Francia dispones de un montón de opciones de alojamiento:

 * Hoteles de todas las categorías. Si lo que buscas es un alojamiento a bajo precio, por toda Francia encontrarás hoteles de la cadena Formule 1 (unos 230) que son los más económicos y donde puedes pasar la noche a partir de 35 €.

 * Casas rurales, que en Francia son de dos tipos: las que se denominan Gîtes de France, que suelen ser apartamentos o casas rurales totalmente equipadas y que se alquilan completos; y las Chambres d’hôtes, que son habitaciones con derecho a desayuno en una casa particular. Estas dos opciones están sometidas a unos estrictos requisitos y se clasifican de una a cinco espigas, de forma similar a las estrellas de los hoteles. Han aparecido también los establecimientos con encanto, dentro de la denominación Charme & Chateau, que son alojamientos con un atractivo singular, como pueden ser los castillos (châteaux).

En nuestro último viaje a Francia nos alojamos por primera vez en una gîte y fue una experiencia totalmente positiva y recomendable.

Puedes hacer la reserva en este tipo de alojamientos a través de la oficina de turismo de la zona a la que vayas a viajar.

Gîte de France en la que estuvimos alojados
Gîte de France en la que estuvimos alojados

* Y no hay que olvidar dentro de los alojamientos franceses a los campings. Francia es el paraíso de los campistas, con una red enorme de campings por toda la geografía francesa. Es una opción más barata de alojamiento y algunos tienen unos equipamientos espectaculares, muy superiores a los que te puedes encontrar en España.

Así que si estás pensando en ir a conocer Francia piensa en la posibilidad de hacerlo con tu propio coche, y así poder visitar zonas a las que resultaría más difícil acceder de otra forma y, además,  hacerlo a tu propio ritmo, sin tener que estar pendiente de horarios de transportes.


Si quieres tener información de primera mano sobre los sitios de Francia que más nos han gustado no dudes en entrar en los posts que les hemos dedicado:

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