Después de instalarnos en la que iba a ser nuestra casa del Perigord Negro (Francia), tal y como conté en el post anterior, estábamos impacientes por conocer todo lo que podía ofrecernos esta zona, así que el primer día nos encaminamos a dos pueblos incluidos en la lista de “Los pueblos más bonitos de Francia” (Les Plus Beaux Villages de France): Castelnaud y Beynac-et-Cazenac. Dos pueblos situados en el Valle del Dordoña, cada uno de ellos con su castillo medieval y que se encuentran uno frente a otro.

Castelnaud

Por la mañana nos acercamos a Castelnaud-la-Chapelle, que se encuentra a 25 minutos de Sarlat, el pueblo en el que estábamos alojados. Según nos fuimos acercando lo primero que divisamos fue el bonito castillo de Castelnaud, que se encuentra situado en un espolón rocoso sobre el río Dordoña.

Vista del Castillo de Castelnaud sobre su promontorio rocoso

Vista del Castillo de Castelnaud sobre su promontorio rocoso

Para acceder al pueblo tuvimos que desviarnos de la carretera principal e ir ascendiendo hasta llegar a él. El pueblo es pequeño y con callejas estrechas y peatonales, si quieres aparcar gratis tienes que dejar el coche en la parte de abajo y subir andando (la subida es importante), pero como estaba todo lleno de coches no nos quedó más remedio que aparcar en el parking municipal  y de pago que hay al lado del castillo.

Desde el parking llegamos enseguida al castillo y una vez allí fuimos a la taquilla a comprar las entradas, los niños menores de 10 años no pagan, de 10 a 17 años el precio es 4,80€ y los adultos 9,60€.

Vista del Castillo de Castelnaud desde el pueblo

Vista del Castillo de Castelnaud desde el pueblo

Nos informaron de lo que podíamos ver en el interior, ya que la visita es libre y te dan una guía (en español) para que sepas lo que vas a ver; si vas con niños, a ellos les darán un libro de juegos. Si sabes francés o inglés puedes apuntarte a alguna de las actividades que realizan, sobre todo para los niños. La visita a Castelnaud es muy recomendable para familias y es uno de los castillos más visitados del Perigord.

El castillo es una fortaleza del siglo XIII, muy bien restaurada. Y representa un castillo en situación de asedio, con todas las armas preparadas para su defensa. Es el mejor marco para la excelente colección de armas y armaduras medievales que se pueden ver.

Castillo de Castelnaud desde el interior de su recinto

Castillo de Castelnaud desde el interior de su recinto

La visita del interior nos llevó a conocer las estancias del castillo, que fue uno de los protagonistas de la Guerra de los Cien Años y que pasó de manos inglesas a manos francesas, alternándose la posesión en varias ocasiones durante esta guerra. En las diferentes estancias pudimos descubrir el arte de la guerra durante la Edad Media y algunos aspectos de la vida de los señores de Castelnaud, mediante maquetas y elementos interactivos.

Una de las estancias del Castillo de Castelnaud con parte de la exposición de armas

Una de las estancias del Castillo de Castelnaud con parte de la exposición de armas

Pudimos subir al torreón por la estrecha escalera de caracol, visitar la cocina del castillo y en una de las estancias un personaje ataviado como un soldado de la Edad Media nos enseñó las diferentes armas que se usaban en esta época y para qué se usaba cada una.

Ventana de la Torre del Castillo de Castelnaud

Ventana de la Torre del Castillo de Castelnaud

Una de las animaciones que puedes encontrar en el Castillo de Castelnaud

Una de las animaciones que puedes encontrar en el Castillo de Castelnaud

Dimos un paseo por las murallas, disfrutando de las preciosas vistas que se tienen desde allí.

Torre y murallas del Castillo de Castelnaud

Torre y murallas del Castillo de Castelnaud

Una vez visitado el interior salimos al patio y jardín de inspiración medieval, donde pudimos ver las más potentes máquinas de asedio (trabuco, mangonel y bombarda) a tamaño real, que parecen listas para catapultar sus proyectiles.

Terraza superior del Castillo de Castelnaud

Terraza superior del Castillo de Castelnaud

Terraza superior del Castillo de Castelnaud con la muestra de máquinas de asedio

Terraza superior del Castillo de Castelnaud con la muestra de máquinas de asedio

Durante el verano tienen numerosas animaciones en el exterior: demostración de tiro con trabuco, de fragua, esgrima, espectáculos, enseñan cómo ponerse una armadura o trajes medievales, marionetas, iniciación a los juegos medievales, etc.

Sin duda es una visita muy interesante para conocer la vida de los habitantes del castillo durante la Guerra de los 100 años y para ver las increíbles vistas del Valle del Dordoña y de su rival, el Castillo de Beynac.

Terraza del Castillo sobre el río Dordoña

Terraza del Castillo sobre el río Dordoña

Vista del Valle del Dordoña con el pueblo de Beynac-et-Cazenac al fondo

Vista del Valle del Dordoña con el pueblo de Beynac-et-Cazenac al fondo

Como fuimos la última semana de junio, no nos encontramos con demasiada gente, pero en julio y agosto hay gran afluencia de visitantes, por lo que es recomendable madrugar y estar allí pronto para evitar las largas colas que se forman.

Al finalizar la visita al Castillo, que nos llevó unas dos horas, nos fuimos a conocer el pueblo de Castelnaud-la-Chapelle, un pueblo pequeñito que recorres enseguida, pero que tiene un aire medieval con mucho encanto y en el que descubrimos la interesante arquitectura del Perigord y muchos detalles curiosos.

Las calles en cuesta son las más comunes en Castelnaud

Las calles en cuesta son las más comunes en Castelnaud

Es un pueblo cuyas casas están construidas en piedra y en el que abunda la vegetación, lo que le embellece aún más.

Todas las casas de Castelnaud están construidas en piedra

Todas las casas de Castelnaud están construidas en piedra

Rincón de Castelnaud

Rincón de Castelnaud

Así se nos hizo la hora de comer, que en Francia es bastante más pronto que en España, y nos decidimos por un restaurante llamado “Les Tilleuls“, que tiene una terraza con unas vistas privilegiadas del castillo y que nos permitió iniciarnos en la comida del Perigord: pato, nueces, foie gras, cabéçou (el queso típico de la zona)…

Beynac-et-Cazenac

Después de comer nos encaminamos a Beynac-et-Cazenac, el pueblo que se encuentra frente a Castelnaud y que se ve perfectamente desde el castillo. Allí también tuvimos que dejar el coche en el parking municipal, también de pago.

Beynac es un pueblo más grande que Castelnaud, llegamos a la parte baja del pueblo, en la que se encuentra la oficina de turismo y a la que acudimos para saber qué podíamos ver.

Beynac-et-Cazenac

Beynac-et-Cazenac

Desde allí pensábamos ir andando hasta el castillo, pero con los horarios tan reducidos que tienen los monumentos volvimos a por el coche y subimos al parking que se encuentra junto al castillo. El ticket que sacamos en el parking de abajo nos sirvió para poder aparcar arriba sin tener que volver a pagar.

Entramos al castillo que, al igual que el de Castelnaud, se encuentra encima de un promontorio rocoso sobre el río Dordoña, lo que hace que esté naturalmente protegido. El río Dordoña era lo que constituía la antigua frontera entre Francia e Inglaterra en el siglo XIII.

Exterior del Castillo de Beynac

Exterior del Castillo de Beynac

El castillo actualmente es propiedad privada y tienen previsto un plan de restauración que les llevará hasta finales de este siglo. Este castillo también fue testigo de la Guerra de los Cien Años y pasó a manos inglesas cuando lo tomó por primera vez Ricardo Corazón de León en 1189, a su muerte pasó a manos francesas.

Sacamos las entradas en la taquilla y pagamos 8€ los adultos, para los niños de 5 a 11 años cuesta 3,50 €, y de 12 a 16 años 4,50 €.

El castillo tiene dos recintos, al pasar al segundo recinto construido en el siglo XII entramos al patio, a los pies del castillo. A la izquierda se encuentra la Torre del Homenaje del siglo XII, que era la vivienda del señor del castillo y de su familia.

Patio del segundo recinto del Castillo de Beynac

Patio del segundo recinto del Castillo de Beynac

A la derecha se encuentran los establos del siglo XVII. En el lado sur del patio se encuentra la antigua Capilla Señorial del siglo XIII, que nos encontramos cerrada, pero que hoy en día funciona como iglesia parroquial, celebrándose misa los domingos.

Vista de la capilla señorial y del Valle del Dordoña

Vista de la capilla señorial y del Valle del Dordoña

La visita al castillo es libre con un folleto que te dan, disponible también en español.

Fachada principal del Castillo de Beynac

Fachada principal del Castillo de Beynac

En el interior de la Torre del Homenaje empezamos la visita en la Sala de Guardia y de aquí continuamos a las salas superiores, a destacar la Sala de los Estados del siglo XIV y restaurada en el XVII, que fue la sala de reunión de los Estados del Perigord. Aquí se encuentra el pendón de la familia de Beaumont-Beynac, propietaria del castillo desde el siglo XVIII hasta 1961.

Sala de los Estados del Castillo de Beynac

Sala de los Estados del Castillo de Beynac

Una vez visitada esta planta accedimos por la escalera del siglo XVI a la terraza, donde pudimos pasear por las murallas y pasar a otra de las torres.

Escalera interior del siglo XVI del Castillo de Beynac

Escalera interior del Castillo de Beynac

Terraza conocida como "Bastión Meridional" del Castillo de Beynac

Terraza conocida como “Bastión Meridional” del Castillo de Beynac

Bajamos hasta el patio interior en el que se almacenaba el agua de lluvia, que era el único modo de abastecer el castillo de agua potable. Visitamos la enorme cocina del castillo del siglo XII y conocimos el sistema de defensa del mismo: la “Barbacane“, aquí si el asaltante lograba pasar al segundo recinto del castillo, levantaban el puente levadizo y lo aplastaban con piedras tiradas desde lo alto.

Cocina del Castillo de Beynac

Cocina del Castillo de Beynac

Sistema de defensa del Castillo de Beynac

Sistema de defensa del Castillo de Beynac

Este castillo es mucho más grande que el de Castelnaud, y fue su principal enemigo, debido a la rivalidad de sus propietarios y a los apoyos que ambos dieron a los reyes franceses o ingleses.

Este castillo ha sido el escenario del rodaje de varias películas: Juana de Arco de Luc Besson en 1999, Los Visitantes de Jean-Marie Poiré en 1993, La hija de d’Artagnan de Bertrand Tavernier en 1994, Los Pasillos del tiempo de Jean-Marie Poiré en 1997 o Chocolat de Lasse Hallström en 2000.

Tras la visita al castillo fuimos callejeando para conocer el pueblo, bajando hasta el río.

Calle empedrada de Beynac-et-Cazenac

Calle empedrada de Beynac-et-Cazenac

Lo que vemos ahora, en realidad eran dos pueblos Beynac y Cazenac, que se anexionaron en 1827 por orden real.

Subida hacia el castillo de Beynac

Subida hacia el castillo de Beynac

Actualmente es un pueblo con construcciones de piedra, muy cuidado, ideal para recorrerlo tranquilamente perdiéndose por sus empinadas y estrechas callejuelas.

Calle de Beynac-et-Cazenac que da acceso al castillo

Calle de Beynac-et-Cazenac que da acceso al castillo

No se ve ningún cable ni antena en sus fachadas, todo está soterrado, salvo una antena comunitaria (que se encuentra escondida en la parte trasera del pueblo), una cosa de la que deberían tomar nota muchos otros sitios en los que estos cables son un atentado a la buena imagen.

En la parte inferior del pueblo se puede realizar un paseo por el río Dordoña en gabarra, la embarcación típica del Perigord. Cuenta también con un Parque Arqueológico en el que conocer los orígenes y la historia de este territorio, que a nosotros no nos dio tiempo para visitar.

Embarcadero de gabarras en el río Dordoña

Embarcadero de gabarras en el río Dordoña

Como teníamos el coche al lado del castillo volvimos a subir por sus viejas calles, con el pavimento de piedra y muchas de ellas con escaleras, así que es fundamental llevar calzado cómodo.

Un rincón para descansar un poco las piernas en Beynac-et-Cazenac

Un rincón para descansar un poco las piernas en Beynac-et-Cazenac

Disfrutamos de la vista de sus casas decoradas con flores, todas del mismo color crema, lo que hace que el conjunto sea muy armónico.

Rincón de Beynac-et-Cazenac

Rincón de Beynac-et-Cazenac

Este recorrido lo hicimos despacio ya que hacía un calor sofocante y eso que era finales de junio, así que después del esfuerzo nos ganamos con creces un rico helado al llegar a la parte superior, en la que hay un estupendo mirador para poder hacer fotos al verde valle y al río.

Una de las puertas de la muralla de Beynac-et-Cazenac

Una de las puertas de la muralla de Beynac-et-Cazenac

Así terminamos el primer día de nuestro viaje al Perigord, con un buen sabor de boca y con muchas ganas de seguir descubriendo más cosas.


Si quieres ver el resto de entradas de nuestro periplo por el Perigord Negro, aquí tienes los posts que ya hemos publicado:

Viaje al Perigord Negro y la Dordoña en una semana (I): el comienzo Rocamadour, el pueblo que desvió el Camino de Santiago – Viaje al Perigord Negro y la Dordoña en una semana (III) Sarlat, el paraíso de los franceses – Viaje al Perigord Negro y la Dordoña en una semana (IV)

 

 

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