Cuando en España oyes hablar de cerezos en flor, automáticamente te viene a la mente el Valle del Jerte. Pero en Burgos tenemos otro valle, quizá más pequeño y menos conocido, en el que disfrutar del espectáculo que proporcionan más de 50.000 cerezos que tiñen de blanco el paisaje con su floración primaveral: el Valle de Caderechas.

El Valle de Caderechas se encuentra en la cuenca del Ebro, a 60 kilómetros al norte de Burgos, hacia el noroeste de la comarca de La Bureba.

Es como una joya que se encuentra resguardada por el Páramo de Masa, el Valle de Valdivielso y la depresión de La Bureba.

En el Valle de Caderechas no vas a ver desde ningún punto la totalidad de los cerezos que se encuentran en él, ya que no hay ningún mirador panorámico desde el que puedas abarcar con la vista todo el valle. Los cerezos se encuentran diseminados por el valle, intercalados con tupidos bosques de quejigo, encina y pino resinero. La mayor parte de las plantaciones de cerezos vas a poder verlas en las inmediaciones de los pueblos que forman el valle.

Debido a su orografía tendrás que hacer el recorrido en coche para poder llegar de uno a otro, salvo en algunas zonas en las que sí es posible hacer senderismo.

Cuándo ver los cerezos en flor

El hecho de que en esta zona haya plantaciones de cerezos se debe a su particular microclima. El valle se encuentra protegido por tres grandes unidades geomorfológicas, lo que hace que se encuentre abrigado de vientos y heladas durante todo el año.

La floración de los cerezos depende de la climatología de cada año pero, normalmente, se produce de mediados o finales de abril, aunque tampoco es raro tener que esperar a mayo. Y la floración no es regular, se suele dar antes en unas zonas que en otras.

Flores de los cerezos del Valle de Caderechas

Flores de los cerezos del Valle de Caderechas

El año pasado las abundantes lluvias del mes de abril hicieron que se retrasase un poco la floración y, tras cesar las lluvias, el primer fin de semana de mayo pudimos disfrutar de su máximo esplendor, con todos los cerezos en flor. Este año parece que la floración será algo más temprana.

Dónde ver los cerezos en flor del Valle de Caderechas

Para disfrutar del espectáculo blanco de los cerezos en flor del Valle de Caderechas tienes que ir de ex profeso hasta allí, ya que no es un sitio que se encuentre de camino a ninguna parte. Quizá por ello sea tan desconocido.

Se puede acceder al valle por varios lugares, dependiendo de la zona desde la que vayas. Puedes entrar al valle desde la carretera de Villarcayo CL-629 desviándote hacia Escóbados de Arriba hasta llegar a Hozabejas, que es donde comienza el valle.

Otra de las puertas de entrada es a través del pueblo de Salas de Bureba, una localidad con abundantes casonas señoriales, que se encuentra cerca de Poza de la Sal.

Y se puede acceder también desde Terminón, poco antes de llegar a Oña.

Como nosotros teníamos pensado visitar y comer en Oña, accedimos desde allí. Ya en la documentación del Monasterio de San Salvador de Oña existen referencias a la producción de cerezas y manzanas a principios del segundo milenio, principalmente por el pago de diezmos.

Ruta de los cerezos en flor

Tras cruzar el río Oca nos dirigimos a Tamayo y de allí a Herrera de Valdivielso, a partir de aquí ya comenzamos a ver los primeros cerezos que estaban en todo su apogeo. Las carreteras que discurren por el valle son estrechas y sinuosas, así que si vas a parar para ver los cerezos en flor, hazlo con cuidado ya que no hay muchos sitios donde dejar el coche. Así que cuando vimos un campo grande de cerezos en flor con sitio para poder dejar el coche, aprovechamos para parar y hacer unas fotos.

Cerezos en flor cerca de Herrera de Valdivielso

Cerezos en flor cerca de Herrera de Valdivielso

Campo de cerezos cerca de Herrera de Valdivielso

Campo de cerezos cerca de Herrera de Valdivielso

Cerezos en flor del Valle de Caderechas

Cerezos en flor del Valle de Caderechas

Continuamos camino hasta llegar a Madrid de las Caderechas; desde aquí parte un camino que pudimos recorrer andando hasta Huéspeda, que se encuentra a 1 kilómetro, y por el que pudimos disfrutar del espectáculo blanco de los cerezos en flor de una forma más sosegada. Hay otra ruta más larga para hacer senderismo, que comunica Herrera de Valdivielso con Huéspeda, son 10 km de dificultad baja, pero esta vez no nos daba tiempo de hacerla.

Campo de cerezos en flor cerca de Huéspeda

Campo de cerezos en flor cerca de Huéspeda

Huéspeda está limitado por el norte y el oeste por dos murallas rocosas que caen desde el páramo y que tienen unas formas muy curiosas. Por aquí se puede realizar otra ruta de senderismo denominada las Canales de Madrid, una ruta que forma parte de los antiguos caminos que comunicaban a los habitantes del Valle de Caderechas con el vecino Valle de Valdivielso. Pero esta ruta se quedará para otra ocasión.

Inmediaciones de Madrid de las Caderechas

Inmediaciones de Madrid de las Caderechas

En Huéspeda termina la carretera, así que volvimos otra vez hasta Madrid de las Caderechas y de allí fuimos en coche hasta Ojeda, en cuyas inmediaciones se encuentran los restos de la Torre de los Infanzones de Ojeda.

De Ojeda continuamos hasta Quintanaopio, un pueblo que se encuentra bajo una inconfundible montaña con forma triangular denominada El Mazo.

Futura cosecha de cerezas de las Caderechas

Futura cosecha de cerezas de las Caderechas

Continuamos disfrutando del paisaje salpicado con los cerezos y nos internamos por un pequeño y bonito desfiladero, hasta llegar a Río-Quintanilla, un pueblo que tiene dos barrios separados por unos 500 metros. En el primer barrio al que llegamos encontramos una torre del siglo XV de planta cuadrada, y totalmente restaurada, que se construyó para defender el acceso al desfiladero que da lugar a una de las entradas al valle.

Torre Medieval de Río-Quintanilla

Torre Medieval de Río-Quintanilla

Continuamos hacia Aguas Cándidas, y entre los dos barrios de Río-Quintanilla descubrimos en un alto la iglesia de los santos Emeterio y Celedonio, de estilo románico del siglo XII, que es uno de los monumentos más destacados del Valle de Caderechas.

Entorno de Río-Quintanilla

Entorno de Río-Quintanilla

En el pueblo de Aguas Cándidas, cuyo nombre quiere decir aguas blancas o transparentes, brotan varios manantiales y conserva todavía algunas casonas señoriales de piedra con sus escudos. No sólo Aguas Cándidas tiene relación con el agua, sino el valle entero, ya que se dice que el nombre de Caderechas le viene de la época romana y que procede del vocablo latino “cataractae”, que quiere decir cataratas, debido a los numerosos saltos de agua que hay por la zona.

Desde aquí, aconsejados por uno de los posts de nuestro amigo Abilio del blog El lio de Abi, nos acercamos al pequeño pueblo de Padrones de Bureba, un pueblo tranquilo y aislado en el que termina la carretera y que se encuentra rodeado de bosques. Aquí encontramos el rincón de postal del que hablaba Abilio en su post, con la iglesia de fondo.

Iglesia de Padrones de Bureba

Iglesia de Padrones de Bureba

Volvimos por nuestros pasos, otra vez hacia Río-Quintanilla y de allí nos encaminamos a Hozabejas para ir saliendo del valle. El paisaje se fue tornando cada vez más escarpado y la carretera fue ascendiendo hasta llegar a Hozabejas. Hozabejas es una localidad rodeada de bosques y árboles frutales. Se encuentra situada a los pies de la Peña Cironte y todavía se encuentran los restos de un acueducto del siglo XVII.

Desde aquí por una carretera digna de National Geographic llegamos al estrecho desfiladero por el que transitaba una antigua y estratégica vía de comunicación entre Cantabria y La Rioja. En la parte superior del desfiladero se ven las cresterías calizas en las que anidan buitres leonados, águilas reales y alimoches. También se encuentran unas cuevas conocidas como Las Narices.

Desde aquí llegamos a Escóbados de Abajo y Escóbados de Arriba, ya fuera del valle, hasta enlazar con la carretera de Villarcayo CL-629 y desde ella otra vez a Burgos.

Cuándo degustar las cerezas de Caderechas

El Valle de Caderechas ya era tradicionalmente conocido por la calidad de su fruta, sobre todo cerezas y manzanas reinetas. Existen referencias desde el año 1032, en documentos de compra-venta o arrendamientos.

En el Valle de Caderechas se producen cerezas de diez tipos diferentes, que cuentan desde 2004 con una marca de garantía, debido a su extraordinaria calidad. Esta marca de garantía certifica el origen de las cerezas y las prácticas de cultivo responsable de los 27 productores, que tienen prohibido usar pesticidas químicos.

Son 17 las localidades que están acogidas a la marca de garantía, que también ha servido para frenar la despoblación de unos pueblos medio vacíos en invierno, pero que multiplican su población en verano.

Las cerezas del Valle de Caderechas maduran más tarde que las del resto de España, debido a la elevada altitud en la que se encuentran. Así que aquí se cosecha entre junio y la primera semana de agosto. Cuando en el resto de España ya no hay cerezas, es cuando puedes degustar las del Valle de Caderechas.

Dónde alojarse o comer en el Valle de Caderechas

Los pueblos del valle son pequeños, así que apenas hay servicios hoteleros. En el mismo valle sólo encontrarás estos servicios en Terminón, donde hay un hotel rural que también cuenta con restaurante, y dos alojamientos más de turismo rural.

Tienes más servicios fuera del valle, en localidades cercanas como Oña Poza de la Sal. En estos pueblos encontrarás tanto alojamientos para pasar la noche, como restaurantes.

A nosotros nos gusta mucho un alojamiento de Oña, el Rincón del Convento, al que vamos a comer siempre que visitamos Oña y que se encuentra frente al Monasterio de San Salvador.

Tienes todas las opciones de alojamiento en estos enlaces:

Ahora puedes disfrutar de un pequeño video con lo que dio de si nuestro día por el valle.

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