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Ruta por los caminos del agua del Valle de Sedano y Las Loras en Burgos

Ruta por el Valle de Sedano y Las Loras en Burgos, sus caminos del agua

Acompáñanos en esta ruta por el Valle de Sedano y Las Loras, para descubrir sus maravillas naturales relacionadas con el agua, que seguramente son de las más singulares de esta comarca burgalesa.

Encuadrada en la parte noroccidental de la Provincia de Burgos, su territorio forma parte, junto con la zona nororiental de la Provincia de Palencia, del recientemente creado Geoparque de Las Loras.

Mapa Valle de Sedano y Las Loras

5 Experiencias alrededor del agua, en tu ruta por el Valle de Sedano y Las Loras


Refréscate en las frías aguas de una surgencia


Muy cerca de la localidad de Covanera y al final de un pequeño vallejo rocoso, se encuentra el Pozo Azul, una importante surgencia kárstica que goza de gran reconocimiento a nivel internacional en el mundo del espeleobuceo.

Este conocido manantial, no es sino la salida al exterior de una larguísima caverna inundada, de la que en agosto de 2015 se han llegado a explorar 13.600 metros de sifones y tramos de buceo -uno de ellos con más de 5.000 metros de longitud-, lo que ya en 2009 la convirtió en la mayor cueva del mundo con estas características, sin que hasta hoy se haya completado esta labor de reconocimiento subacuático.

El Pozo Azul de Covanera - Valle de Sedano y Las Loras
El Pozo Azul de Covanera

El azul de sus aguas y su luminosidad se debe a la gran profundidad del pozo, en cuyo fondo se refleja la componente azul de la luz solar.

Si quieres refrescarte en sus frías aguas, has de saber que la temperatura oscila entre los 9º C y los 11ºC, y que su caudal medio anual es de 1.000 litros por segundo, llegando a puntas de más de 4.700 litros por segundo en época de fuertes lluvias, y apenas superando los 30 litros por segundo en época de fuerte estiaje.


Maravíllate con la cascada que recorre un pueblo


La Provincia de Burgos es rica en cascadas y saltos de agua, y las hay de muchas tipologías y alturas, pero si hay una que es fácilmente accesible, fotogénica y realmente agradable de contemplar, incluso cuando el estiaje hace que no lleve demasiada agua, esa es la Cascada de Orbaneja de Castillo.

Orbaneja del Castillo es uno de los pueblos más bonitos de la Provincia de Burgos, situado en la zona más recóndita y abrupta de un meandro del Cañón del Río Ebro, y apoyado sobre un espolón de toba calcárea, a media ladera entre el río del fondo del cañón y la pared de roca caliza, en cuya parte superior se encuentra el Páramo de Bricia.

En la parte inferior del cantil rocoso que preside y protege el pueblo, se abre la denominada Cueva del Agua, una cavidad visitable en verano, de la que surge un riachuelo que discurre placenteramente durante unas pocas decenas de metros por la pequeña meseta en la que se asienta el pueblo, dividiéndolo en dos partes, y que una vez sobrepasada ésta se precipita al vacío en una sucesión de cascadas, saltos y piscinas hasta desembocar en el Río Ebro, y pasando por debajo de la carretera que une Burgos con Cantabria a través del Valle de Valderredible.

Cascada de Orbaneja del Castillo - Valle de Sedano y Las Loras
Cascada de Orbaneja del Castillo

Precisamente es desde la carretera desde donde mejor se aprecia la cascada en toda su magnitud, así que cuando te acerques con tu vehículo, deberás tener bastante precaución, ya que siempre hay curiosos en la carretera contemplando y fotografiando la cascada.

La gran belleza de la cascada se debe sobre todo a la presencia de multitud de piscinas naturales en las que el agua se remansa para volver a caer. Estas balsas de agua se produjeron por la precipitación de los carbonatos que lleva disuelta el agua, y que a su vez produjo con el paso de los milenios el espolón de roca sobre el que se asienta el pueblo, en un proceso muy similar al de la formación de las estalactitas o estalagmitas.

Desde Orbaneja del Castillo podrás realizar interesantes rutas por este marco natural incomparable, y una de ellas te la describimos en esta ruta por el Cañón del Alto Ebro burgalés.


Busca tu reflejo en una laguna donde se hacían aquelarres


Junto al pueblo de Cernégula, al pie de un resalte del Páramo de Masa, se encuentra la Laguna de las Brujas, La Charca o La Pila, pues por todos estos nombres se la conoce.

Cuenta una leyenda que, en cierta ocasión, un arriero paró en la laguna para poder abrevar a sus bestias, tragándoselas la laguna, y que desde entonces, todas las noches de sábado acuden las brujas montañesas de la Meseta Norte, Asturias y Cantabria, montadas en sus escobas o transformadas en cárabos, para celebrar aquí sus aquelarres.

Una vez allí, las brujas bailaban desenfrenadamente, hacían pócimas y conjuros, invocaban al diablo, y se untaban con una mezcla de hierba mora, mandrágora y otras hierbas alucinógenas, para después zambullirse en las heladas aguas de la charca.

Laguna de Cernégula - Valle de Sedano y Las Loras
Laguna de Cernégula

Sea verdad o mentira, lo cierto es que algunas casas de Cernégula tienen en lo alto de su veleta una bruja montada en su escoba.

La leyenda está tan arraigada y es tan antigua, que ya escritores de la talla de José María Pereda en el s. XIX, o Julio Caro Baroja en el s. XX, la recogieron en sus obras literarias.

En cualquier caso, te diré que la Laguna de las Brujas es la mayor de un pequeño grupo de lagunas de origen kárstico, y espero que lo que te he contado no te atemorice y te impida realizar una visita a las mismas y pasear por sus orillas.


Recorre las fuentes de un río saltarín


Nacimientos de ríos hay muchos, pero yo creo que ninguno de los burgaleses es tan espectacular y curioso como las Fuentes del Río Odra en época de deshielo.

Al norte de la localidad de Fuenteodra se encuentra un circo rocoso formado por los paredones de las loras, en el que confluyen formando saltos y cascadas, las aguas que brotan de diferentes manantiales y surgencias.

Desde la misma localidad de Fuenteodra, se aprecia el paredón rocoso al que podemos dirigirnos tomando la pista que arranca a la salida del pueblo en dirección a Humada.

Una vez allí, nos encontramos de frente con la más espectacular y fotogénica de las fuentes del Río Odra: la Cascada de Yeguamea (su nombre te da una idea de su aspecto), formada por un chorro de agua a presión que surge de la pared de la montaña, y a la que acompañan, cuando hay mucha agua, dos chorros menores llamados La Potrilla y El Potrillo. En este mismo circo hay más surgencias de menores dimensiones, que brotan escondidas entre las rocas, y a las que merece la pena dedicarles un poco de tiempo buscándolas.

En la foto de portada de este post, puedes ver el aspecto general de todo el paredón rocoso de donde surge la cascada de Yeguamea.

Cascada de Yeguamea - Valle de Sedano y Las Loras
Cascada de Yeguamea

Es difícil resistirse a fotografiar esta maravilla única, y mucho más difícil resistirse a pasar por detrás de la Yeguamea -a pesar de la ducha-, siguiendo el camino que nos llevará aguas arriba hacia otras cascadas y surgencias.

A medida que seguimos la senda y trepamos una pequeña dificultad, nos encontraremos con el Manantial de Manapites, una surgencia vertical que forma una pequeña laguna, y de la que el agua surge en ocasiones con tanta fuerza que mueve las piedras del fondo, creando la ilusión de que manan piedras (pites) y que el agua está hirviendo.

Seguimos nuestro camino y nos desviaremos un poco para ver la cascada que cae al Pozo de los Aceites, llamado así por los reflejos irisados que produce.

Y si continuamos un poco más siempre pegados al curso del río, llegaremos hasta un corral natural bastante curioso, que encierra un cierto halo de misterio. Son suposiciones mías, pero dada su singular estructura de terreno protegido por todos lados, me parece bastante probable que en tiempos sirviese para guardar ganado, guarida de animales salvajes, o que fuera aprovechado como refugio por nuestros antepasados primitivos.

Lo bonito de este paraje que ha sido formado por la erosión del Río Odra a lo largo de los años, es que al fondo del mismo y medio escondida, se encuentra la cascada que cae al Pozo del Corral, dando al lugar un aspecto aún más enigmático.

A partir de aquí, queda dar la vuelta siguiendo nuestros pasos, y podemos realizar la variante de que en vez de volver pasando por debajo de la Yeguamea, volvamos por la parte superior de la misma hasta coger el camino de vuelta. Eso si, siempre con precaución ya que el terreno puede resbalar y hay un desnivel considerable.


Descubre un río que desaparece entre montañas


Uno de los fenómenos kársticos más interesantes que puede observarse, es lo que los geólogos llaman un valle ciego, fenómeno consistente en que un río se sumerge en el interior de la cueva que ha horadado con el paso del tiempo en el fondo de un valle, para surgir más adelante.

En Basconcillos del Tozo puedes contemplar este fenómeno en todo su esplendor, y es que muy cerca de esta localidad, el Río Hurón ha disuelto las calizas del Cretácico, sumergiéndose en el interior del macizo calizo en la llamada Cueva del Agua. El río vuelve a surgir de la Cueva de los Moros 1,5 km más delante, cerca de la localidad de Barrio Panizares, recibiendo a partir de entonces el nombre de Río Rudrón.

Es fácil acercarse hasta la Cueva del Agua y ver cómo se sumerge el río en las entrañas de la tierra, aunque hay que tener cuidado en época de crecidas, ya que las aguas del río pueden ocupar todo el ancho del valle.

Sumidero del río Hurón - Valle de Sedano y Las Loras
Sumidero del río Hurón

Desde aquí y hasta la Cueva de los Moros, puede seguirse el curso subterráneo del río por la superficie, para lo que nos ayudarán las simas que iremos descubriendo a lo largo del camino, y que no son sino los efectos en superficie de los colapsos y hundimientos que se van produciendo dentro de la cueva.

Una vez llegados a la Cueva de los Moros, podremos visitar también el cercano Puente del Diablo, un gran arco de piedra tallado por la erosión.

A partir de aquí, y en pocos kilómetros, el río se irá introduciendo en el Cañón del Rudrón, ofreciéndote una magnífica ruta senderista que puedes ver en nuestro post Descubre el Alto Rudrón.

 

Alojamiento en el Valle de Sedano y Las Loras

En esta zona no hay gran cantidad de recursos hoteleros y, casi la práctica totalidad de los alojamientos del Valle de Sedano y Las Loras son casas rurales.

En Orbaneja del Castillo, el pueblo de la famosa cascada, puedes alojarte en los Apartamentos Turísticos La Puebla. Son apartamentos de dos habitaciones con cocina y baño privado, en los que se pueden alojar hasta cuatro personas. Los dueños de los apartamentos tienen también el Hotel Rural La Puebla que, además, tiene bar y restaurante.

En Fuenteodra tienes la casa rural Holiday home Calle Arriba – 2, es una casa de alquiler completo, con una capacidad máxima de ocho personas, ideal para dos familias o un grupo de amigos.

Cerca de Orbaneja del Castillo, en Valdelateja se encuentra la Casa Rural Rudrón, una casa de alquiler completo para ocho personas como máximo.

En Pesquera de Ebro, que se encuentra dentro del Parque Natural del Ebro y Rudrón, encontrarás El Abrigaño del Cañón, que consta de dos casas rurales, una de tres habitaciones para 6 personas y otra de 5 habitaciones para un máximo de 10 personas. Ambas son de alquiler completo y tienen de todo para que tu estancia sea lo más cómoda posible. En el mismo pueblo tienes también un hotel rural, El Arco que además tiene bar y restaurante en sus instalaciones.

En este enlace puedes ver el resto de opciones de alojamiento que hay por los alrededores, para que puedas hacer esta ruta por el Valle de Sedano y Las Loras.

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