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Qué ver en la Ribera del Duero de Burgos, descubre sus propuestas más singulares

Plaza de Peñaranda de Duero, Burgos - que ver en la Ribera del Duero

La Ribera del Duero burgalesa es mucho más que degustar un exquisito lechado asado y beber el mejor vino de la provincia de Burgos, así que si quieres visitar esta zona del sur de la provincia, y no sabes que ver en la Ribera del Duero no te pierdas estas propuestas pensadas para que disfrutes al máximo durante tu estancia.

La capital de la comarca es Aranda de Duero que, además es la mayor de las poblaciones de la Ribera del Duero, una villa famosa por su estupendo vino Ribera del Duero y sede del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida Lechazo de Castilla y León. Por ello es uno de los máximos exponentes gastronómicos de la provincia de Burgos. Su casco histórico todavía conserva los monumentos más emblemáticos que dan muestra de su devenir histórico. Es una de las localidades que tienes que ver en la Ribera del Duero, así que antes de ir a visitarla te recomendamos leer:

12 Lugares que ver en Aranda de Duero, además de beber vino y comer cordero

Las cosas más singulares que ver en la Ribera del Duero de Burgos

Mapa de la Ribera de Duero de Burgos


Contempla los mosaicos de una suntuosa villa romana


A finales de noviembre de 1972, y durante la realización de labores agrícolas, se localizaron a las afueras de la localidad de Baños de Valdearados los restos de una villa romana de los siglos IV a V, que pasó a denominarse Villa Romana de Santa Cruz. Esta villa se encontraba situada cerca de la importante ciudad romana de Clunia Sulpicia.

De todo el conjunto, destacaba sobre todo lo demás un magnífico mosaico, perfectamente conservado, que se encontraba en las estancias señoriales y al que se identificó con el nombre de Mosaico de Baco, ya que en él aparecía este famoso dios romano del vino. Está considerada la pieza con alegorías báquicas más grande de la Península Ibérica.

Desgraciadamente, el 28 de diciembre de 2001 se tuvo noticia del expolio que sufrió este mosaico, al que unos vándalos le arrancaron, posiblemente durante la Nochebuena, la escena principal titulada El Triunfo de Baco, victorioso a su regreso de la India.

Mosaico de Baco Villa Romana de Santa Cruz en Baños de Valdearados - qué ver en la Ribera del Duero
“Mosaico de Baco” – Villa Romana de Santa Cruz en Baños de Valdearados (foto de cluniasulpicia.org)

Este robo está considerado como uno de los más graves que se han dado en los últimos años contra nuestro patrimonio, y a día de hoy, nada se sabe del paradero de la parte robada, y ni siquiera se tiene certeza de si sigue en España o si ha salido fuera del país, lo que dificultaría su recuperación.

Afortunadamente, la Junta de Castilla y León ha invertido un gran esfuerzo para reparar los daños producidos durante el saqueo y reproducir con la mayor fiabilidad posible el mosaico, utilizando las técnicas de restauración más novedosas.

Gracias a esta actuación en la que se han invertido tres años de trabajo, desde junio de 2015 es posible volver a visitar este importante yacimiento romano y disfrutar del mismo, a la vez que podemos tomar conciencia de la importancia y fragilidad de nuestro patrimonio cultural, y de que es preferible invertir en conservar y mantener, para evitar tener que hacerlo en restaurar.

Si quieres visitar el Aula Arqueológica de la Villa Romana de Santa Cruz y los mosaicos, tienes que saber que se encuentra abierta regularmente durante los meses de verano: julio, agosto y septiembre. En horario de 10:30h a 14:00h y de 17:00h a 20:00h, de martes a domingo. Si quieres visitarlo el resto del año tienes que llamar al teléfono 947 534 229 para concertar la visita.


Asómbrate ante un festín de buitres leonados


Antiguamente era bastante común que en los pueblos existieran muladares. Eran lugares concretos donde se tiraba todo el ganado doméstico que moría y no era aprovechable, y donde los buitres bajaban en tropel guiados por su aguda vista (y no por su olfato, como se creía entonces) para devorar en pocos minutos los restos del animal.

La mecanización del campo que prescindía de los animales de carga y las políticas agrícolas y ganaderas de tiempos modernos, que pensaban erróneamente que ésta era una práctica insana, hicieron desaparecer casi todos los muladares de Castilla, y con ellos a una buena parte de la población de buitres, alimoches, milanos y otras aves carroñeras.

Afortunadamente, en la actualidad está reconocida la importante labor de las aves carroñeras como sanitarios del campo en general, contribuyendo a evitar la expansión de infecciones y enfermedades, por lo que en algunas zonas se han vuelto a instalar muladares debidamente regulados y acondicionados.

Disfrutar de la visión de una carroñada de buitres leonados, cuando se pelean por conseguir su parte en el festín, en medio de una auténtica batalla campal de picotazos, saltos, aleteos y graznidos, que dura sólo unos minutos, es un espectáculo único y atávico que te transporta a las sabanas de África Ecuatorial o a los tiempos prehistóricos, y que muy poca gente de hoy ha tenido la ocasión de contemplar.

Festín de buitres leonados - qué ver en la Ribera del Duero
Festín de buitres leonados (Foto de Víctor en flickr.com Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0))

A las afueras de Caleruega, a la vera del Río Bañuelos y muy cerca de donde se hayan las Bodegas de Alfonso VIII, datadas en 1179 y consideradas unas de las más antiguas de la Ribera del Duero, el Ayuntamiento ha promovido junto a ganaderos de la zona, la habilitación de un muladar al que acuden a alimentarse buitres leonados, alimoches y ocasionalmente buitres negros. Cuenta además este comedero con el aliciente de que se ha acondicionado un antiguo palomar muy próximo, para que sirva de observatorio.

En un futuro está previsto marcar un calendario de aporte de carroñas y que las visitas sean guiadas, pero mientras tanto tendrás que visitarlo por libre, y solicitar la llave del observatorio en el Ayuntamiento de Caleruega, donde te podrán informar si ha habido aportaciones recientes de carroña.


Visita una botica del siglo XVII


Si me preguntases cuál es la plaza más bonita de la provincia de Burgos me pondrías en un aprieto, ya que hay mucho donde escoger, pero creo que al final te recomendaría la Plaza Mayor de Peñaranda de Duero.

Peñaranda de Duero es uno de esos lugares imprescindibles que ver en la Ribera del Duero burgalesa. Su Plaza Mayor es espaciosa, diáfana y empedrada; sin vehículos aparcados que entorpezcan la magnífica visión que tienes ante ti. Con la soberbia fachada del Palacio de Avellaneda o de los Condes de Miranda presidiéndola a un lado, y la monumental ex-Colegiata de Santa Ana, de estilo renacentista al otro. Con un rollo jurisdiccional de estilo gótico flamígero y una magnífica muestra de arquitectura popular porticada con entramados de madera; y por si fuera poco, con la vista al fondo de la silueta de su imponente Castillo. No se puede pedir más.

Plaza Mayor de Peñaranda de Duero - qué ver en la Ribera del Duero
Plaza Mayor de Peñaranda de Duero

Aun así, Peñaranda de Duero -donde, por cierto, no pasa el río Duero-, guarda un singular tesoro que merece la pena conocer: la Botica de Ximeno, inaugurada por Andrés Ximeno en 1685 y que aún hoy se conserva en su estado original. La botica se encuentra en la trastienda de la farmacia del pueblo y desde su fundación hasta ahora ha sido propiedad de la familia Ximeno, que la ha ido heredando en sucesivas generaciones. Como la botica es de propiedad particular, para conocerla deberás obtener el correspondiente permiso de sus dueños.

Este singular establecimiento-museo que te traslada en el tiempo, cuenta con una botica donde se guarda una magnífica colección de tarros de cerámica de Talavera y frascos de vidrio soplado, que sirvieron en tiempos para contener todo tipo de ungüentos, aceites, bálsamos, drogas y emplastos. Cuenta también con un laboratorio de farmacia que es una auténtica joya, en el que se guardan todo tipo de antiquísimos instrumentos de laboratorio; y el conjunto se complementa con un pequeño jardín botánico donde el boticario disponía de aquellas plantas que utilizaba en sus pócimas curativas.

Tras la visita a la botica date un paseo por las calles del pueblo y admira su arquitectura, sube hasta el castillo y disfruta de las vistas, pero en ningún caso te pierdas tampoco la visita al interior del Palacio de Avellaneda, de los Zúñiga, o de los condes de Miranda, que de todos ellos fue propiedad. Cuenta con un maravilloso patio de dos plantas rodeado por galerías renacentistas, y con suntuosas salas nobles a las que se accede por una magnífica escalera en cuya parte superior hay unos lujosos artesonados.


Siéntate en las gradas de un teatro romano


Cualquier teatro romano es de por sí un resto arqueológico de tal importancia e interés que justifica una visita al mismo; pero la espectacularidad del teatro romano de la antigua colonia romana de Clunia Sulpicia es tal, que multiplica esta justificación.

Clunia era una pequeña ciudad romana asentada en la paramera del Alto de Castro -muy cercano a la actual localidad de Peñalba de Castro-, que por los avatares de la historia, se convirtió en el año 68 d.C. en el cuartel general de Servio Sulpicio Galba, justo cuando éste se sublevó contra el emperador Nerón. Fue durante su estancia en esta ciudad cuando recibió la noticia de que había sido nombrado emperador tras la muerte de Nerón, así que en agradecimiento concedió a la ciudad el importante título de “Colonia” y le dio su nombre, pasando a llamarse Colonia Clunia Sulpicia.

Con el paso del tiempo, la colonia creció y fue convirtiéndose en un importante centro administrativo y económico, por lo que como toda ciudad romana que se preciase, pasó a tener sus baños públicos y su teatro.

La peculiaridad del Teatro de Clunia es que se construyó aprovechando una cárcava natural del cerro sobre el que se asienta la ciudad, excavando directamente la piedra caliza, por lo que sentado en las gradas del teatro se tienen unas vistas espectaculares del entorno sobre el que se asienta el cerro.

Teatro romano de Clunia - qué ver en la Ribera del Duero
Teatro romano de Clunia

Además de lo anterior, hay que destacar que este teatro tenía capacidad para casi 10.000 espectadores, lo que le convirtió en uno de los de mayor aforo de toda la Hispania romana, más aún que el de Mérida.

Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo han puesto de manifiesto que, además de usarse como teatro, fue usado como circo, celebrándose también luchas de gladiadores, combates entre fieras y representaciones de cacerías.

No hace muchos años, se unió a la moda de puesta en valor de este tipo de recintos para utilizarlos en conciertos o representaciones teatrales, por lo que se llevaron a cabo unas labores de restauración que, como en otros casos a nivel nacional, han tenido sus detractores.

Por supuesto que la visita a Clunia no acaba en el teatro, sino que empieza justo en él, y no debes perdértela, ya que podrás hacerte una idea de cómo era la ciudad romana que ocupaba ésta expuesta paramera burgalesa. Además del yacimiento la visita se completa con el Aula de Interpretación. Y como esta es una de las cosas que tienes que ver en la Ribera del Duero, aquí tienes el enlace a la página web de Clunia, para que puedas informarte de su horario de apertura y de las actividades que oferta.


Pasea por las calles del pueblo donde nació un santo


Caleruega es de esos pueblos realmente agradables, interesante y cuidados, que merece la pena visitar, y que recientemente ha pasado a formar parte de la lista de Pueblos más Bonitos de España.

Fue aquí donde en el año 1170 nació Santo Domingo de Guzmán, quien fuera fundador de la Orden de Predicadores o Dominicos, y que con el tiempo sería el azote de los cátaros en el Languedoc francés. Uno de los lugares más conocidos del Languedoc en los que predicó Santo Domingo de Guzmán fue la ciudad amurallada de Carcasona.

La fama que en su tiempo tuvo este ilustre burgalés canonizado en 1234, supuso un revulsivo para la villa, que por orden del rey Alfonso X el Sabio, vio cómo se alzaba una iglesia y un monasterio sobre lo que había sido el Solar de los Guzmanes, lugar en el que nació el santo.

Son varios los puntos de interés de Caleruega, entre los que destacan, sin lugar a dudas, los Conventos Dominicos, herederos de esa antigua iglesia y monasterio de los que te acabo de hablar.

Calles de Caleruega - qué ver en la Ribera del Duero
Calles de Caleruega

En el patio del actual convento puedes contemplar la recia silueta del Torreón de los Guzmanes, una torre defensiva del siglo XII que se puede visitar, y desde cuya terraza superior disfrutarás de unas estupendas vistas de toda la villa.

En el convento femenino no te puedes perder el coro, la cripta, y el Sepulcro de la Infanta Dña. Leonor, recientemente restaurado y expuesto al público.

Es de destacar este sepulcro de la hija de Alfonso X el Sabio, ya que de él se han podido recuperar algunos paños de telas medievales, y que guarda cierta similitud con el de su hermano, el infante D. Fernando de la Cerda, sepultado en el Monasterio de Sta. María la Real de las Huelgas, de Burgos.

Para tu visita a todas estas cosas que ver en la Ribera del Duero, te aconsejamos que te alojes en Aranda de Duero, que es la localidad con más oferta hotelera de la comarca.

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Continua conociendo más cosas y lugares singulares de Burgos, en la serie de post a la cual pertenece este que has leído

100 COSAS SINGULARES QUE NO SABES QUE PUEDES HACER EN BURGOS


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