Atraídos por una de las zonas más atractivas de Alemania, este verano hemos realizado una ruta por la Selva Negra en coche. Han sido 12 días de viaje por la Selva Negra con los niños, en los que hemos descubierto este paraíso natural.

Cómo es la Selva Negra de Alemania

La Selva Negra o Schwarzwald en alemán, está situada en la parte suroeste de Alemania, en el estado federado de Baden-Württemberg. Y es una de las zonas naturales más bonitas de toda Alemania.

El paisaje predominante en la Selva Negra es una serie de colinas onduladas de 160 km de norte a sur y 60 km de este a oeste, con una gran densidad de masa forestal. Mires donde mires encuentras un mar verde de árboles que parece no tener fin.

Vistas de la parte norte de la Selva Negra

Vistas de la parte norte de la Selva Negra

El origen de su nombre parece ser que proviene de los romanos, que denominaron a esta zona como Populus nigra, debido a la oscuridad que encontraban al transitar por sus espesos bosques. Recorriendo los tupidos bosques te imaginas a las legiones romanas intentando avanzar por allí,  y las dificultades que seguramente tuvieron para hacerlo. Después de estar allí entiendes por qué le pusieron ese nombre.

Además de ser famosa por sus grandes extensiones de bosque de un verde infinito, la Selva Negra es conocida también por sus relojes de cuco, sus zonas de aguas termales, su gran cantidad de senderos señalizados para la práctica del senderismo, sus verdes prados, sus cascadas, sus lagos, sus encantadores pueblos y su famosa tarta de cerezas Selva Negra, tan rica como contundente.

Sus bosques son totalmente de cuento. ¿Te acuerdas de Hansel y Gretel? ¿A qué no te imaginas dónde encontraron los dos hermanos a la bruja malvada? Pues si, en lo más profundo de la Selva Negra.

Con todos estos ingredientes no podíamos dejar de visitar la Selva Negra. Así que este verano ampliamos nuestro viaje en familia a los pueblos más bonitos de Alsacia, para conocer la Selva Negra.

Alsacia es una región francesa limítrofe con la Selva Negra y es una buena opción visitar las dos zonas si dispones de tiempo. Desde la Selva Negra hay numerosos puntos de cruce con Alsacia.

Nuestro recorrido por la Selva Negra transcurrió de norte a sur, y realizamos el recorrido en nuestro propio coche. Creemos que esta es la mejor forma de viajar a la Selva Negra con niños, ya que te permite mucha más flexibilidad.

Si quieres planificar una ruta por la Selva Negra en coche te vendrá bien conocer la que hicimos nosotros, así que vamos a contarte cómo fue.

Mapa de nuestro roadtrip por la Selva Negra con los niños

 

 

Ruta por la Selva Negra en coche y qué visitar allí


Día 1. –Oberkirch, cascada y ruinas del monasterio de Allerheiligen y Oppenau


Llegamos a la Selva Negra desde Ostheim, la ciudad francesa en la que pasamos una semana y que fue nuestra base de operaciones para conocer Alsacia. La frontera entre Francia y Alemania por esta zona está marcada por el río Rin, que en alemán se denomina Rhein y en francés, Rhin. Así que nada más cruzar el Rin ya nos encontramos en la Selva Negra.

Los primeros días de nuestro viaje a la Selva Negra en coche los pasamos conociendo los lugares más emblemáticos de la zona norte de la Selva Negra.

Oberkirch

La primera ciudad que visitamos fue Oberkirch, que es la ciudad del vino de la Selva Negra. Se encuentra en la región de Ortenau, dentro del Valle del Rench, que está repleto de viñedos.

El aspecto del centro histórico de Oberkirch es bastante parecido al de los pueblos de Alsacia que habíamos visitado, con sus casas de entramado de madera, sus flores adornando ventanas y calles, pero con un toque más alemán.

Recorrimos Oberkirch, pasamos junto al arroyo del molino y su fuente Walachia en el antiguo Barrio de la Carnicería y Curtiduría.

Arroyo del Molino de Oberkirch en la ruta por la Selva Negra en coche

Arroyo del Molino de Oberkirch

Llegamos hasta su calle principal, la Hauptstrasse, y aprovechamos para comer en el Sonne Restaurant, que se encuentra en uno de los edificios históricos de la ciudad, que data del siglo XVII. Es una típica posada en la que disfrutamos de una comida casera bastante rica.

Continuamos con la visita al resto de Oberkirch, lo cual no nos llevó mucho tiempo puesto que el centro histórico es pequeño y se recorre fácilmente.

También se pueden visitar las ruinas del Castillo Schauenburg, pero decidimos continuar porque nuestro siguiente destino tenía mucho más interés.

Cascadas y ruinas del Monasterio de Allerheiligen

Una vez visitado Oberkirch nos dirigimos a visitar las cascadas y ruinas del Monasterio de Allerheiligen.

Las cascadas de Allerheiligen tienen fama de ser de las más bonitas de la Selva Negra. Es uno de los destinos más populares de esta zona de Alemania, y uno de los destinos de cualquier circuito de la Selva Negra. El agua se precipita a lo largo de siete cascadas de unos 90 metros de altura.

Cascadas de Allerheiligen, ruta por la Selva Negra en coche

Cascadas de Allerheiligen

Para poder verlas fuimos recorriendo el sendero que va subiendo junto a las cascadas Tuvimos que subir numerosos escalones y cruzar varios puentes para realizar todo el recorrido, que nos llevó hasta las románticas ruinas del Monasterio premonstratense de Allerheiligen.

Oppenau

El destino final de nuestro primer día de ruta por la Selva Negra en coche fue la ciudad de Oppenau. Otra de las ciudades del Valle del Rench.

Oppenau fue el lugar elegido para alojarnos durante los seis primeros días en la Selva Negra. Es un destino ideal para hacer senderismo, gracias a la gran cantidad de senderos que existen en los alrededores.

Lo más destacado de Oppenau es su puerta de entrada llamada Schwabentor y un calendario enorme con forma de árbol, que es multifunción ya que hace las veces de árbol de adviento, de carnaval, de Pascua o de verano.

En Oppenau nos alojamos en un apartamento enorme, el Ferienwohnung P. Huber Oppenau. Es una casa de tres plantas y nosotros estuvimos alojados en la segunda de ellas. Tiene dos habitaciones, una con una cama doble y otra con dos camas individuales, dos baños, salón, cocina con comedor y una terraza amplísima que recorría todo el edificio. Tiene todo lo que puedas necesitar para estar como en tu casa.

Elegimos este apartamento porque, además de tener todo lo que necesitábamos, estaba muy bien situado para visitar la zona norte de la Selva Negra.

Aquí tienes un listado de todos los alojamientos de Oppenau.


Día 2.- Schiltach, Wolfach y Gengenbach


Durante nuestro segundo día de ruta, fuimos a conocer tres de los pueblos más bonitos de la Selva Negra de Alemania.

Schiltach

El primer pueblo que visitamos este segundo día de nuestra ruta por la Selva Negra en coche fue Schiltach. Es un pueblo con mucho encanto que se encuentra a orillas de dos ríos, el río Kinzig, el río más largo de la Selva Negra, y el río Schiltach del que toma el nombre esta localidad.

Calle del centro histórico de Schiltach en la Selva Negra

Calle del centro histórico de Schiltach

El recorrido por Schiltach no nos llevó mucho tiempo, pero fue un paseo muy agradable. Su epicentro es la Plaza del Mercado que tiene un impresionante conjunto de edificios de entramado de madera. Allí se encuentra también la fuente de la ciudad, el ayuntamiento renacentista y un curioso Museo de Farmacia.

Wolfach

Wolfach fue la sorpresa del día. Un pueblo que encontramos por casualidad, porque buscando información sobre qué ver en la Selva Negra, no lo habíamos visto nombrar por ningún lado.

Wolfach se encuentra, al igual que Schiltach, a orillas del río Kinzig. Su centro histórico estuvo amurallado, pero ahora sólo conserva una de sus puertas con la torre. Su calle principal es preciosa y en mitad de la misma se encuentra el Ayuntamiento decorado con bonitos frescos.

Calle principal de Wolfach en la ruta por la Selva Negra en coche

Calle principal de Wolfach

Disfrutamos de las vistas del río que se encuentra al final de la calle principal, junto al lugar donde se encontraba otra de las puertas de entrada, ya desaparecida.

En Wolfach se nos hizo hora de comer, así que aprovechamos para hacerlo en la terraza del Hotel Restaurante Krone, que se encuentra situado muy cerca del ayuntamiento.

Gengenbach

Personalmente creo que Gengenbach fue el pueblo que más me gustó de la Selva Negra.

Es tan de cuento… Tanto es así que fue el elegido para el rodaje de la película “Charlie y la Fábrica de Chocolate” de Tim Burton. Todo es tan perfecto … Las puertas de su muralla con torres puntiagudas, las calles empedradas, sus casas de entramado de madera todas de colores, su decoración floral… Es uno de los lugares imprescindibles en cuanto a turismo en la Selva Negra.

Plaza del Ayuntamiento de Gengenbach en la Selva Negra de Alemania

Plaza del Ayuntamiento de Gengenbach

Nos recordó mucho a Rothenburg ob der Tauber otro pueblo precioso de Alemania que conocimos en nuestro viaje a Baviera.

Para rematar la visita, fue en Gengenbach donde probamos por primera vez la famosa Tarta Selva Negra, toda una bomba, tanto de sabor como de calorías.


Día 3.- Baden-Baden y Lautenbach


Baden-Baden

Nuestro tercer día de vacaciones en la Selva Negra de Alemania lo pasamos en la ciudad balneario de Baden-Baden y su ambiente de la Belle Epoque.

Fue un día diferente, con una mañana de auténtico relax, ya que pudimos disfrutar de las aguas termales del Caracalla Therme. Todo un placer, ya que llevábamos más de una semana pateando Alsacia y la Selva Negra y se agradeció un rato dentro del agua. Nos encantaron las instalaciones de este balneario y lo pasamos genial. Los niños disfrutaron en grande de las instalaciones del Caracalla Therme, de las diferentes piscinas, las cascadas de agua caliente, los chorros de agua sobre sus cabezas, el circuito de agua contracorriente … ¡No querían salir de allí!

Por la tarde fuimos a conocer la ciudad, su centro repleto de tiendas es todo un paraíso para las compras. Con los niños es más complicado poder dedicarse a ir de tienda en tienda, así que veo que Baden-Baden es un destino ideal para una escapada con amigas.

Conocimos el que Marlene Dietrich dijo que era el casino más bello del mundo, que está situado en un edificio denominado Kurhaus. Junto a él se encuentra otro edificio precioso, el Trinkhalle, en el que se encuentra la Oficina de Turismo de la ciudad.

Trinkhalle en Baden-Baden, ruta en coche por la Selva Negra

En el Trinkhalle de Baden-Baden se encuentra la Oficina de Turismo

Paseamos por el pulmón verde de la ciudad, el Lichtentaler Allee, un suntuoso y romántico jardín con el río Oos que lo atraviesa.

Para finalizar la jornada, subimos en el funicular hasta el monte Merkur en el que recorrimos alguno de sus senderos y disfrutamos de las vistas desde allí arriba.

Lautenbach

De vuelta hacia nuestro alojamiento en Oppenau paramos en Lautenbach para visitar su importante iglesia y centro de peregrinación “Mariä Krönung“, que dicen que es la iglesia más bella e importante de la región. Se la conoce como la joya de la arquitectura religiosa gótica tardía.

En su interior destaca el altar mayor y las vidrieras, la mayoría de ellas se conservan desde el siglo XV.


Día 4.- Ettlingen, Monasterio Maulbronn y Lago Mummel


Ettlingen

La mañana del cuarto día de nuestra ruta por la Selva Negra por carretera la dedicamos a visitar Ettlingen, una pequeña ciudad situada a orillas del río Alb. Prácticamente todo el centro histórico es peatonal y además es muy recogido, por lo que se recorre muy a gusto.

Para visitar Ettlingen tan sólo tuvimos que seguir unas placas azules que indican en alemán, inglés y francés lo que puedes ver en cada lugar. Algo muy útil, ya que allí no hay ninguna oficina de turismo.

Recorrimos sus calles y plazas, de las que la más importante de todas es la Plaza del Mercado en la que se encuentra el Ayuntamiento barroco y la Fuente de San Jorge.

Es una ciudad con un aire elegante, algo diferente del resto de las que habíamos visitado en la Selva Negra. Vimos su castillo, que es más un palacio que un castillo a los que estamos acostumbrados. La zona más bonita, para mi gusto, es la que se encuentra a orillas del río Alb.

Entorno del río Alb en Ettlingen, Selva Negra de Alemania

Entorno del río Alb en Ettlingen

Tras el recorrido, comimos en el Markgrafen-Keller, un restaurante situado en uno de los edificios históricos de Ettlingen, muy cerca de la Plaza del Mercado, y que nos pareció muy recomendable.

Complejo Monástico de Maulbronn

Después de comer nos acercamos a visitar el Monasterio de Maulbronn, que está considerado como el monasterio medieval mejor conservado de Europa.

La antigua abadía cisterciense de Maulbronn no es únicamente un monasterio, sino que su conjunto de edificaciones forma una pequeña ciudad. Es uno de los lugares más sorprendentes de Alemania, y una de las visitas que recomendamos.

Claustro del Monasterio de Maulbronn en la Selva Negra

Claustro del Monasterio de Maulbronn

Desde 1993 está incluido en la Lista de Monumentos Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Dentro del recinto amurallado pudimos visitar la iglesia románica del monasterio, el claustro gótico y el refectorio de los monjes. Paseamos por las murallas del recinto y junto al resto de edificios del complejo, que ahora son restaurantes y tiendas.

Mummelsee

Tras la visita al Complejo Monástico de Maulbronn nos encaminamos a visitar el Lago Mummel.

Es un lago con un paisaje idílico que está situado a los pies de la montaña más alta de la parte norte de la Selva Negra, el Hornisgrinde.

La carretera que nos llevó hasta el Lago Mummel, es la denominada Ruta Alta de la Selva Negra o Schwarzwaldhochstrasse (¡toma palabra!). Es una de las rutas en coche más bonitas de Alemania, que comienza en Baden-Baden y termina en Freudenstadt.

Forma parte de la Carretera Nacional B-500 (Bundesstraße 500) a lo largo de 65 Km. Esta carretera atraviesa toda la Selva Negra de norte a sur, y nosotros tuvimos ocasión de recorrerla la mayoría de los días. Desde ella se tienen unas vistas espectaculares, tanto de la Selva Negra como del Valle del Rin con las montañas de los Vosgos al fondo.

El conocido como Mummelsee es el lago Mummel, ya que la palabra “see” en alemán significa lago.

Lago Mummelsee en la ruta por la Selva Negra en coche

Lago Mummelsee

Aunque la primera impresión al llegar al lago es que parece un “Benidorm alemán” con lago en vez de mar, con sus chiringuitos y multitud de tiendas de souvenirs. Es uno de los lugares típicos de todo tour por la Selva Negra, pero una vez que te alejas por el sendero que bordea el lago la cosa cambia.

Es un lago circular precioso y uno de los pocos de origen glaciar. El reflejo de los abetos en la superficie del lago, lo convierten en un lago de postal. Lo rodeamos por completo por la senda habilitada para ese fin, es una ruta corta que se alarga porque te paras cada dos por tres para hacer fotos o leer los carteles que te hablan de las leyendas del lago.

Desde allí contemplamos un bonito atardecer, pero nos quedamos con ganas de hacer la ruta que va hasta la cima del Hornisgrinde, pero como ya anochecía no pudimos subir.


Día 5.- Heidelberg


Este día de ruta por la Selva Negra en coche nos dirigimos a conocer Heidelberg. Una ciudad universitaria muy animada y que tiene mucho para ver.

Lo primero que hicimos al llegar a la ciudad fue visitar el Castillo. Así que nos dirigimos al funicular que nos permitió subir hasta el Castillo de Heidelberg de una forma cómoda y rápida. Nos encantó la visita a este castillo, que pese a permanecer en ruinas la mayor parte de él, sigue siendo impresionante.

Puente de Carlos Teodoro de Heidelberg, Selva Negra de Alemania

Puente de Carlos Teodoro de Heidelberg

El resto del día visitamos esta encantadora ciudad, sede de la primera universidad de Alemania. Es como una Salamanca a lo alemán. Con estudiantes de todas las nacionalidades por todos los lados, ya que habían acudido para realizar cursos de verano.

No dejamos nada por ver, la Plaza del Mercado con la Iglesia del Espíritu Santo. La calle Haupstrasse, que es la calle peatonal más larga de Alemania. El histórico puente de Carlos Teodoro que cruza el río Neckar. El Paseo de los Filósofos. La Universidad


Día 6.- Castillo de Hohenzollern Sigmaringen


Este día nos fuimos a conocer un castillo de cuento de una de las familias aristocráticas más importantes de Alemania y de la historia de Europa, los Hohenzollern.

Este precioso castillo está en la localidad de Sigmaringen que se encuentra a orillas del río Danubio.

Castillo de Hohenzollern en Sigmaringen en la Selva Negra de Alemania

Castillo de Hohenzollern en Sigmaringen

Para conocer este castillo tan sólo tienes que leer nuestro post: El Castillo Hohenzollern Sigmaringen, un castillo de cuento asomado al Danubio.


Día 7.- Triberg, cataratas Triberg y Stegen


El séptimo día de nuestro recorrido por la Selva Negra con los niños dejamos la zona norte de la Selva Negra, para ir a conocer la zona sur. Así que dejamos nuestro apartamento en Oppenau y nos dirigimos hacia Stegen, que era el lugar que habíamos elegido para alojarnos el resto de los días.

Triberg

De camino hacia Stegen teníamos previsto conocer el pueblo de Triberg y sus famosas cataratas. Los paisajes que íbamos viendo a nuestro paso no podían ser más bonitos.

Triberg es un pueblo muy turístico, precisamente por las cataratas, pero por lo demás no tiene mucho para ver. Es poco más que una calle larga, y a lo largo de ella un montón de tiendas de souvenirs de la Selva Negra y, sobre todo, de relojes de cuco.

Estuvimos un rato curioseando por las tiendas, viendo los relojes de cuco. Aquí puedes ver miles de relojes de cuco de todos los tamaños, colores y decoraciones posibles, y la mayoría a precios exorbitantes.

En las afueras de Triberg se encuentra el que dicen que es uno de los relojes de cuco más grandes del mundo, que parece más bien una casa que un reloj.

En Triberg hay también un Museo de la Selva Negra que no llegamos a visitar.

Cataratas Triberg

Ese día a nuestros hijos les apetecía comer comida italiana, así que fuimos a la Pizzeria Pinocchio, que se encuentra en la calle principal de Triberg.

Tras la comida nos encaminamos a conocer las famosas cataratas. Una de las cosas que nos sorprendió es que el acceso a las cataratas se encuentra en el mismo pueblo. Hay indicaciones por todos los lados, así que son fáciles de encontrar. En alemán se llaman Triberger Wasserfälle.

Para poder hacer el recorrido que te permite contemplarlas tienes que pagar una entrada: 4,5€ la entrada de adulto y 11€ el pase familiar para cuatro personas. Si vas más tarde de las 18:00h entras gratis.

Es el río Gutach el que baja a través del valle formando siete cascadas. Vimos que había un recorrido principal que va ascendiendo y que va llegando a varios puentes desde los que pudimos contemplar todas las cascadas. Y luego hay varios desvíos, para que tu visita se alargue un poco más. Así que a la vuelta nos desviamos en alguno de ellos, para internarnos en el bosque en el que se encuentran las cataratas. La foto que abre este post corresponde a las cataratas Triberg.

La ruta completa, con paradas para hacer fotografías y desviándonos por los caminos laterales no nos llevó mucho más de una hora.

Stegen

Para recorrer el Parque Natural de la Selva Negra del Sur elegimos Stegen como base para alojarnos. En Stegen no hay mucho para ver, pero elegimos este pueblo por su ubicación. Se encuentra muy cerca de Friburgo, a unos 10 km, es muy tranquilo y hay muchas casas de alquiler vacacional.

Por nuestra experiencia en otros viajes a Alemania, hemos visto que se pierde mucho tiempo en desplazamientos si hay que salir y entrar mucho de ciudades grandes, porque siempre encuentras atascos. Así que elegimos Stegen para no tener que alojarnos en Friburgo.

Nos alojamos en el Fewo Bella Margitta Baumann, un apartamento con una habitación doble, un salón con un sofá cama doble para los niños, un baño y una cocina con terraza. El apartamento estaba impecable y disponía de todo lo necesario para nuestra estancia. Los dueños del apartamento viven dos pisos por encima del apartamento, algo muy común en Alemania, así que en caso de tener cualquier problema puedes acudir a ellos de forma rápida. El único inconveniente es que los dueños prácticamente sólo hablan alemán, pero con el poco inglés que hablaban y algo de imaginación no tuvimos problemas en hacernos entender.

Aquí puedes ver un listado de todos los alojamientos de Stegen.


Día 8.- Friburgo de Brisgovia


Nuestro octavo día de ruta por la Selva Negra en coche lo dedicamos a visitar la ciudad de Friburgo de Brisgovia o Freiburg im Breisgau en alemán, una de las puertas de entrada de la Selva Negra.

También se le conoce como la “Capital Ecológica de Alemania”, por su utilización de la energía solar.

Al igual que Heidelberg, Friburgo de Brisgovia es una ciudad universitaria, por ello es también una ciudad con mucha vida.

El primer lugar que visitamos fue la Münsterplatz o Plaza de la Catedral que estaba repleta con los puestos de un animado mercado de productos locales. En el centro de la plaza destaca la Münster, su catedral de color rojizo que entramos a conocer. Con sus 116 metros de altura su torre gótica es impresionante.

Estuvimos todo el día recorriendo Friburgo, conocimos la Plaza del Ayuntamiento o Rathausplatz, las puertas de la muralla, la Plaza de los Agustinos, los pequeños canales

Friburgo de Brisgovia, ruta por la Selva Negra en coche

Centro histórico de Friburgo de Brisgovia

Es un placer pasear por las calles de esta ciudad, con uno de los cascos históricos más bonitos que hemos visto en Alemania.

Si prefieres alojarte en una ciudad, el mejor sitio es Friburgo de Brisgovia. Aquí te dejo un enlace con el listado de todos los alojamientos de Friburgo de Brisgovia.


Día 9.- Carretera Panorámica de la Selva Negra


Si anteriormente recorrimos en coche la Ruta Alta de la Selva Negra o Schwarzwaldhochstrasse, en esta zona no podíamos perdernos la Ruta Panorámica de la Selva Negra o Schwarzwald Panoramastrasse.

Es un tramo que va desde Waldkirch hasta Feldberg, unos 70 km de longitud por carreteras estrechas de montaña, entre bosques y valles.

Vistas del sur de la Selva Negra de Alemania

Vistas del sur de la Selva Negra

Durante la ruta paramos varias veces para contemplar el paisaje y teníamos marcados algunos puntos de interés a los que destinamos más tiempo.

Cascadas de Todtnau

Para llegar hasta las cascadas de Todtnau nos dirigimos al pueblo de Todtnau y una vez allí dos kilómetros montaña arriba, en dirección al pueblo de Todtnauberg, encontramos las cascadas de Todtnau o Todtnauer Wasserfälle.

Hay dos sitios por donde acceder y donde dejar el coche: un aparcamiento que se encuentra más alto que las cascadas y otro en la base de las cascadas. Desde este último tienes que pagar para acceder a un camino que te lleva en 10 minutos andando a ver el salto más alto de las cascadas.

Nosotros hicimos la ruta desde la parte alta de las cascadas. Esta ruta va descendiendo los 97 m de caída de las cascadas, que caen en diferentes tramos. La ruta es de bajada en la ida y de subida a la vuelta, y el salto más grande se encuentra en la zona más baja. Por lo que si quieres ver este salto o bien pagas para ir desde la parte de abajo en una caminata cómoda, o accedes gratis pero sabiendo que a la vuelta la subida será algo dura.

Cataratas Todtnau, ruta por la Selva Negra en coche

Cataratas Todtnau

La cascada es Monumento Nacional desde 1987, y es uno de los 10 monumentos naturales más bellos de Alemania. Nosotros estuvimos en julio y, aunque las cascadas llevaban agua, no están en su mejor momento. Para verlas en su momento de esplendor tendrás que hacer un viaje a la Selva Negra en otoño, invierno o primavera.

Tras la ruta de las cascadas nos dirigimos a Todtnau a comer, cosa que hicimos en el Gasthaus Feldberg, ya que habíamos leído buenas críticas sobre su comida casera. Se trata de una posada que funciona desde 1879. La verdad es que comimos bastante bien por unos 50€ los cuatro.

A 150 metros de allí se encuentra una especie de montaña rusa que desciende por la montaña, la Hasenhorn Coaster. Para acceder al comienzo de la misma hay que subir en un telesilla y desde allí, en un trineo que se desliza por los carriles, vas descendiendo hasta el pueblo a toda velocidad.

Lago Titisee

Llegamos al lago Titisee, que es uno de los destinos vacacionales por excelencia en la Selva Negra. Y es algo que se ve nada más llegar allí, porque es difícil encontrar una plaza de aparcamiento libre y eso que hay un gran espacio para ello.

El lago Titisee es lo que queda de un antiguo glaciar, mide 1,3 km cuadrados y tiene una profundidad media de 20 metros. Su nombre proviene del emperador Tito, del que se dice que pasó por aquí con sus legiones y quedó fascinado por el lago.

Lago Titisee en la ruta por la Selva Negra en coche

Lago Titisee

Alquilamos una barca para los cuatro (5€ la media hora) y estuvimos un rato muy agradable dando un paseo por el lago. Aunque es muy turístico, las vistas son espectaculares.

En la orilla del lago no hay tiempo para el aburrimiento, había una noria, un montón de tiendas de recuerdos, restaurantes y cervecerías. El día que estuvimos había una feria con puestos de comida y venta de productos de la zona. Encontramos un concurso de body painting y por la noche había un espectáculo de música tradicional de la Selva Negra.


Día 10.-Carretera Panorámica de la Selva Negra


Durante nuestro décimo día de ruta por la Selva Negra en coche continuamos recorriendo la Carretera Panorámica de la Selva Negra o Schwarzwald Panoramastrasse. Fuimos parando en diferentes puntos de la carretera para contemplar el paisaje y visitamos dos pueblos que se encuentran en la ruta.

Sankt Peter o San Peter en la Selva Negra

Es un pequeño pueblo en el que destaca su abadía benedictina del siglo XI. Este gran complejo consta de varias construcciones que se encuentran en un recinto cerrado. Visitamos la iglesia barroca del monasterio, construida en arenisca roja, en la que destacan sus dos torres gemelas. En el interior de la iglesia contemplamos el extraordinario altar principal, con las estatuas de los duques de Zähringen decoradas en oro que son obra del escultor Josef Anton Feuchtmayr.

Abadía Benedictina de San Peter en la Selva Negra

Abadía Benedictina de Sankt Peter

En un edificio anexo a la abadía se conserva una de las más importantes bibliotecas de estilo rococó de toda Alemania, que estaba cerrada y no pudimos visitar. Parece ser que sólo se puede visitar algunos días determinados y tiene un corto horario de visita, así que si vas a verla asegúrate de qué día abren.

Frente a la puerta de la iglesia encontramos un tablero de ajedrez enorme, con piezas de un metro de altura. Ya habíamos visto en otros lugares de Alemania tableros de ajedrez de este tipo y nunca falta ninguna pieza.

Recorrimos el pueblo en poco tiempo, porque es bastante pequeño, pero tiene su encanto.

Sankt Märgen

Este pintoresco pueblecito es un importante centro de peregrinaje y también es famoso por sus balnearios. Ya desde lejos pudimos ver las torres gemelas de su antiguo priorato románico, reconstruido en el siglo XIX.

Sankt Märgen es considerado la cuna del reloj de cuco en la Selva Negra. El monasterio alberga un Museo de Historia y Arte Regional, en el que precisamente estos relojes tienen gran protagonismo. Queríamos haber visitado este museo, pero lo encontramos cerrado ya que están haciendo reformas para poder cumplir con las normas de seguridad contra incendios.

Monasterio de Sankt Märgen en la Selva Negra

Monasterio de Sankt Märgen

Tampoco encontramos abierta la iglesia barroca del monasterio, pero si que pudimos entrar a su patio interior, en el que se respiraba mucha paz y paseamos por el jardín de hierbas del monasterio.

En las inmediaciones de Sankt Märgen hay un parque de aventuras en la naturaleza en el bosque de Pfisterwald, con un gran parque infantil de madera, toboganes gigantes, senderos para senderismo y una piscina natural al aire libre.


Día 11.-Villingen-Schwenningen


Gracias a la información que nos habían dado en las oficinas de turismo de los sitios que visitamos, nos enteramos de la existencia de Villingen-Schwenningen, y por lo que leímos parecía una visita muy interesante.

Lo que ahora es una única ciudad en realidad es la unión de dos: Villingen y Schwenningen. Que forman una ciudad única desde 1972 cuando en Alemania se realizó una Reforma Regional.

Se encuentra situada en el borde de la Selva Negra, en las cabeceras de los ríos Neckar y Danubio.

Llegamos un día de lo más animado ya que se celebraba una recreación histórica en la que participaban recreadores de toda Alemania. Y es que este año 2017 Villingen-Schwenningen celebra su aniversario, ya que hace 1200 años estas ciudades fueron mencionadas por primera vez en unos documentos.

Recreación histórica en Villingen-Schwenningen, Selva Negra de Alemania

Recreación histórica en Villingen-Schwenningen

Más de 1000 personas ataviadas con uniformes militares y ropas de siglos anteriores, así como miembros de bandas de música, estaban repartidos por toda la ciudad, y por la tarde participaron todos juntos en un desfile por el centro histórico. Este ambiente unido a la arquitectura medieval de la ciudad hizo que nos pareciera retroceder en el tiempo.

La parte que merece más la pena visitar es la que corresponde con la ciudad de Villingen. Esta ciudad milenaria está rodeada por una muralla con varias torres fortificadas y pórticos de entrada a la ciudad. En nuestro recorrido conocimos sus iglesias, monasterios, su catedral, sus plazas y callejuelas, las casas de los burgueses, etc.


Día 12.- Europa Park


Nuestro último día de la ruta por la Selva Negra en coche estuvo dedicado a la diversión en familia. Ya habíamos tenido muchas visitas culturales y naturales, así que este día nuestros hijos se merecían un día de diversión. Para ello nos acercamos hasta uno de los mejores parques de atracciones de Europa y el mejor de Alemania, que se encuentra muy cerca de Friburgo de Brisgovia.

Europa Park nos encantó y disfrutamos a lo grande, así que para que puedas visitarlo tu también escribimos un post para darte 10 consejos para visitar Europa Park.

 

Información práctica para una ruta por la Selva Negra en coche

Llegamos a la Selva Negra en nuestro propio coche desde España, la primera parte del viaje transcurrió en Alsacia (Francia) y desde allí llegamos a la Selva Negra.

Si no quieres llegar desde tu destino en coche lo mejor es que vayas en avión y allí alquiles un coche, es la mejor forma de conocer la Selva Negra.

Tomando como referencia Friburgo de Brisgovia, estos son los aeropuertos internacionales más cercanos: Basilea-Mulhouse-Friburgo (75 km), Estrasburgo (90 km) y Zúrich (156 km). Si haces clic en los enlaces puedes comparar el precio de los vuelos desde diferentes ciudades.

Alojamiento en la Selva Negra:  Aquí puedes buscar tu alojamiento en la Selva Negra.

Compra la mejor Guía de la Selva Negra.

Pin It on Pinterest

Share This
UA-106608197-1