Me dispongo a comenzar un post diferente a los que he hecho hasta ahora, y que responde al reto lanzado por Cristina Rodríguez Gomez del blog Ida y vuelta. Ella escribió en su día un post igual a este, describiendo cuáles eran sus diez ciudades favoritas, en las que había estado, y nos retó al resto a escribir otro contando las nuestras.

Lo más difícil ha sido poner el orden de preferencia a cada una de las ciudades, porque no tengo muy claro cuál es. Cada una de ellas me gusta por razones diferentes y si tengo que escoger sólo una para volver a ella lo tendría muy complicado.

De momento mis viajes se han limitado prácticamente a Europa y algo de Oriente Próximo, así que a medida que vaya conociendo ciudades nuevas de otros continentes seguramente la lista irá variando, pero por ahora mis preferidas son estas:

1. Jerusalén: El nombre de Jerusalén viene de la palabra Shalom, que quiere decir Paz, y eso es precisamente lo que le ha faltado en muchos momentos de su historia. El que se la disputen judios, musulmanes y cristianos hace que sea un poco de todos, es la ciudad santa por excelencia. Amada por todos y destruida varias veces, no sólo es una ciudad, es un mito. La Ciudad Vieja está dividida en cuatro barrios: judío, musulmán, armenio y griego ortodoxo, y cada uno de ellos es completamente distinto. Al cambiar de barrio es como si cambiases de ciudad, es lo que más me sorprendió. Construida en piedra blanca contrasta con la aridez de las colinas de Judea sobre las que se asienta. En Jerusalén encontrarás una gran diversidad cultural paseando por sus calles, lo cual la convierte en una ciudad única. Creo que la he puesto en primera posición porque es la que más me ha impactado de todas, la más diferente a todas las demás (que he conocido hasta ahora).

Jerusalén, Explanada del Templo

Jerusalén, Explanada del Templo

2. París: Cualquier excusa es buena para viajar a la ciudad de la luz. Para mi es la ciudad de la belleza, del arte más exquisito, que está representado en sus calles, plazas, jardines, edificios y monumentos. Todo el mundo debería visitar al menos una vez la Torre Eiffel, la Catedral de Nôtre-Dame, el Arco de Triunfo, los Inválidos, el Panteón… O pasear por los bonitos jardines como los de Luxemburgo, por las riberas del Sena, por sus bulevares, disfrutar de alguno de sus importantes museos como el Louvre o el museo de Orsay, pasear por Montmartre… Siempre encuentro un motivo para volver.

París, Torre Eiffel desde el Puente de Alejandro III

París, Torre Eiffel desde el Puente de Alejandro III

3. Londres: Si París es la ciudad del arte, para mi Londres es la ciudad de las ciencias. A mi me gustan tanto las artes como las ciencias y la visita al Museo de Historia Natural y al Museo de Ciencias es obligada, pero una obligación placentera. Los científicos más importantes del mundo pertenecen o han pertenecido a la Royal Society, una de las más antiguas de Europa. Otra visita ineludible es el Museo Británico y si te gusta el arte moderno la Tate Modern. Una de mis estampas preferidas es la del Parlamento desde el Támesis. Buckingham Palace y el cambio de la guardia, la Torre de Londres, el Puente de la Torre y la Abadía de Westminster son sitios a los que repetir en cada visita. Pasear por sus parques, comer en un pub tradicional, ir de compras por Oxford y Regent Street es algo que me encanta. Londres y París son dos ciudades a las que me iría a vivir por lo menos un par de años para conocerlas bien.

Londres, Museo de Historia Natural

Londres, Museo de Historia Natural

4. Praga: La ciudad de las cien torres tiene un aire de cuento tradicional, una belleza casi mágica, misteriosa. El centro histórico de Praga invita a pasear tranquilamente y perderte en sus calles, puedes encontrar rincones encantadores. Pero si sales a la Praga moderna la cosa cambia radicalmente. Por eso cuando llegas a la Praga histórica te sumerges en una atmósfera diferente. Me encantó pasear por el puente de Carlos IV, callejear por la Ciudad Vieja y Malá Strana descubriendo todo lo que hay allí. La visita al Castillo me encandiló, pero lo que no me gustó tanto fue el barrio judío, me pareció una zona muy triste, demasiado anclada a su pasado trágico.

Puente de Carlos IV con el Castillo al fondo

Puente de Carlos IV con el Castillo al fondo

5. Roma: Aunque bulliciosa y ruidosa, Roma es una ciudad que me gustó muchísimo. Fue emocionante visitar al fin todas esas maravillas de la antigüedad que tantas veces había visto en los libros de Historia y Arte. Era una de esas ciudades que no podía dejar de visitar y no me defraudó en absoluto. La visita al Foro, Palatino y Coliseo me encantó. El Panteón me pareció impresionante. Sus plazas monumentales, sus fuentes, sus monumentos, sus calles empedradas, son elementos que hacen de Roma una ciudad imprescindible para todo viajero. La visita a los Museos Vaticanos es comparable a la visita al Louvre de París. Espero que se cumpla el deseo formulado ante la Fontana di Trevi de volver.

Roma, Panteón

Roma, Panteón

6. Brujas: Es la perla de Flandes. Se ha convertido en la ciudad más visitada de Bélgica, y no es para menos. Es una pequeña y romántica ciudad que invita al paseo, con sus canales, sus plazas Markt y Burg, la Torre o Belfort tan característica de las ciudades belgas. Las murallas, torres y puertas de acceso a la ciudad medieval se conservan prácticamente intactas. El tráfico está regulado para dar preferencia a los peatones, por lo cual la mejor forma de disfrutar de la visita es a pie o en barca a través de sus canales medievales, desde los que tendrás una perspectiva diferente de la ciudad.

Brujas, Muelle del Rosario

Brujas, Muelle del Rosario

 7. Lisboa: La capital de Portugal debido a su cercanía es la que más españoles atrae, pero no sólo por eso, es una ciudad con un aire especial que encandila. Me encanta pasear por la Baixa, subir hasta el Chiado y el Barrio Alto, visitar los monumentos del barrio de Belém, degustar los típicos Pasteis de Belém o un buen bacalao, desplazarme en el típico tranvía o disfrutar de un café en la bellísima Plaza del Comercio.

Lisboa, Plaza del Comercio

Lisboa, Plaza del Comercio

8. Florencia: Si eres amante del arte te apasionará Florencia. Sólo por ver el David de Miguel Ángel ya merece la pena la visita. La Piazza del Duomo con la Catedral, el Campanile y el Battistero di San Giovanni, junto con el Ponte Vecchio son visitas ineludibles. Pero a mi lo que más me gustó fue la Piazza della Signoria, la plaza más animada de Florencia. Es un placer comer en una de las terrazas de los restaurantes que se encuentran allí, con el telón de fondo del Palazzo Vecchio, cuya visita me pareció muy interesante. Si dispones de tiempo y te gusta el arte no debes dejar de visitar la Galería Uffizi y la Galería de la Academia, saldrás empachado de tanta belleza.

Florencia, Palazzo Vecchio

Florencia, Palazzo Vecchio

9. Edimburgo: A pesar de la oscuridad de sus edificios, de la humedad y del frío que reina en la ciudad, es en parte ese aire misterioso y tenebroso lo que hace especial a Edimburgo. Es una ciudad llena de encanto, bella y enigmática, con callejones estrechos y rincones oscuros como los que encontrarás paseando por la Royal Mile (la principal calle de la Old Town), pero también preciosos edificios y jardines (sobre todo en la New Town). La visita al Castillo, situado encima de una roca volcánica, es obligada y te llevará varias horas. Si la Reina no se encuentra de visita en Edimburgo no puedes perderte la visita a su palacio, el Palacio Holyroodhouse. Y si te gustan las leyendas y el misterio no puedes dejar de visitar la ciudad subterránea, llena de historias de fantasmas.

Castillo de Edimburgo

Castillo de Edimburgo

10. Córdoba: Aunque Córdoba (España) esté en el último lugar, no es que me guste menos que las anteriores. Córdoba es única y tiene monumentos asombrosos, conserva el legado de las diversas culturas que se han asentado allí. Encontrarás testimonios del tiempo romano como su puente sobre el Guadalquivir y los restos de un templo romano junto al Ayuntamiento. La Mezquita te transporta a la época de los Omeyas, te sumerge en un cuento de las mil y una noches. El Alcázar de los Reyes Cristianos y las Caballerizas Reales te muestra el esplendor del que gozaron los gobernantes de la ciudad. La judería es el barrio con más encanto, un barrio blanco lleno de callejas estrechas y empedradas en el que perderte, en este barrio encontrarás también la Sinagoga, una de las tres que quedan en España. Y para completar todo el conjunto puedes disfrutar de la belleza y la paz de sus patios llenos de flores.

Córdoba, Puerta del Mihrab de la Mezquita

Córdoba, Puerta del Mihrab de la Mezquita

Y ahora te invito a pensar cuál es tu lista de ciudades favoritas.

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Si además quieres conocer la lista de las ciudades favoritas de otros bloggers, te invito a que lo hagas, aquí tienes el enlace a sus listas:

Cristina Rodríguez – Ida y vuelta Blog de viajes

Cristina Monsalvo López – Kris por el Mundo

Jordi Martinez Baylach – Mil Viatges – Blog de viatges i etnologia

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