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Qué ver en el Algarve: Itinerario para no perderte nada

Que ver en el Algarve Portugal

Si estás buscando lugares que ver en el Algarve, es porque quieres conocer una de las regiones más bellas y turísticas de Portugal, así como disfrutar de las playas más impresionantes del país luso.

Aunque el Algarve no es una región muy extensa, necesitarás varios días para conocer todas sus playas, paisajes, ciudades y atractivos.

El verano pasado, debido a la situación sanitaria por la que estamos atravesando, buscábamos un destino cercano a España al que pudiéramos llegar en coche (y volver rápido si la situación se complicaba), con muchos lugares al aire libre, bonitas playas y una gran variedad de lugares que visitar.

Después de sopesar varias alternativas, nos decidimos por el Algarve, una zona que siempre habíamos descartado por considerarla demasiado turística y que, ahora podemos decir, nos cautivó. Fue la mejor de las decisiones, ya que todo lo que conocimos nos encantó. Aunque nos gusta ir de vez en cuando a la playa, preferimos destinos en los que ver y hacer muchas cosas y, en el Algarve encontramos todo lo que estábamos buscando.

Antes de ir, estuvimos haciendo una investigación muy extensa, porque veíamos un montón de lugares y, no sabíamos muy bien cómo organizarlo, ni qué priorizar. Así que, en este post vas a encontrar todo lo que nos hubiera gustado saber antes de ir. Te voy a contar cuál fue nuestro itinerario, con toda la información sobre las mejores playas, pueblos, rutas de senderismo, restaurantes y alojamientos. Lo único que te hará falta es reservar tu alojamiento y hacer la maleta.

Indice del artículo

¿Dónde está situado el Algarve?

El Algarve está situado en el extremo sur de Portugal. Al norte limita con el Alentejo portugués y al este con la provincia española de Huelva. Su nombre proviene de la palabra árabe Al-garb, que significa oeste, refiriéndose a su situación al oeste de Al-Andalus.

Es la zona más visitada de Portugal, por lo que siempre está lleno de turistas, pero especialmente en verano.

¿Cómo llegar al Algarve?

Puedes llegar al Algarve en avión, tren, autobús o coche. Cuenta con un aeropuerto internacional, el Aeropuerto Internacional de Faro, que tiene un gran tráfico con el Reino Unido, aunque también tiene vuelos directos desde Madrid o Barcelona.

Otra posibilidad es que llegues en avión a Lisboa y, desde allí, vayas en autobús o tren hasta el Algarve.

¿Qué no te puedes perder en el Algarve?

El Algarve es una de las regiones portuguesas más buscadas por los turistas y visitarlo puede ser un sueño o una pesadilla, dependiendo del sitio al que vayas.

Geográficamente, el Algarve se puede dividir en dos grandes zonas, el Barlovento y el Sotavento Algarveño. Estos términos geográficos determinan las características naturales y climáticas de las dos subregiones del Algarve.

El Barlovento Algarveño

Es la región occidental del Algarve, la más alejada de España y, corresponde geográficamente a una zona que tiene un clima más atlántico. Es una zona más húmeda, con temperaturas más suaves y, generalmente más expuesta a los vientos. Es la más espectacular en cuanto a paisajes y, sus playas son las que tienen esos acantilados enormes, que aquí llaman falesias.

El Sotavento Algarveño

Es la zona oriental del Algarve, la más cercana a España, y comparte con la zona española su clima mediterráneo, con temperaturas más extremas y veranos más calurosos y secos. Es una zona con menos viento y menos probabilidad de precipitaciones, por lo que consideramos que es una zona ideal para disfrutar de la playa. Las playas de esta zona tienen arenales enormes, de arena blanca y fina y aguas cristalinas, y son lo más parecido a las playas del Caribe.

Si lo anterior era una división geográfica, turísticamente hablando podemos dividir al Algarve en tres zonas principales:

El Algarve de Vila Real de Santo António a Faro

Esta es la zona que se encuentra más cerca de la frontera española. De Faro a Vila Real de Santo António, el Algarve está muy orientado al turismo portugués, con destinos más auténticos y tradiciones pesqueras conservadas. Una zona con la magnífica Ría Formosa como telón de fondo y bonitas playas en las islas de la barrera. Es uno de los mejores lugares para comer pescado fresco en el Algarve.

El Algarve de Faro a Lagos

Es la zona central del Algarve, más orientada al turismo extranjero, de sol y playa. Y también está más vinculada al ocio nocturno y de compras.

El Algarve de Lagos a Sagres y Odeceixe

Esta zona del Algarve es otra de las más frecuentadas por el turismo local, alternativo y activo. Está más vinculado a los deportes de mar como el surf, el windsurf, el kitesurf y el senderismo. Es la zona más alejada de España.

Si me pides que seleccione una zona que ver en el Algarve lo tendría muy complicado. Nosotros visitamos las tres zonas y, te recomiendo que hagas lo mismo, para disfrutar de todos esos aspectos.

Faro de Ponta da Piedade que ver en el Algarve
Faro de Ponta da Piedade

Cómo recorrer el Algarve

La mejor forma de recorrer el Algarve es en coche. Hay muchos lugares para visitar y, el transporte público o no llega a todos ellos o es complicado enterarse de cómo utilizarlo.

Nosotros fuimos desde España con nuestro propio coche, lo que nos dio mucha libertad de movimiento.

Ten en cuenta que en Portugal muchas de las carreteras son de pago y, el Algarve está atravesado por la autopista A22.

 👉 Si no sabes cómo funciona el tema de los peajes en Portugal, te recomiendo que leas este post en el que te lo contamos todo, para que no tengas problemas:

Si no quieres llevar tu coche, siempre puedes alquilar uno allí, pero te recomiendo que lo reserves con antelación, ya que hay muchos turistas que hacen lo mismo y te puedes quedar sin él. Nosotros, cada vez que queremos alquilar un coche, utilizamos el buscador de Autoeurope y, hasta ahora, nos ha ido muy bien.

¿Cuántos días hay que estar en el Algarve?

Aunque el Algarve no es una región muy extensa, se necesitan varios días para conocer algunas de sus playas, paisajes, ciudades y atractivos más importantes. Nosotros estuvimos 10 días en el Algarve y pudimos ver los lugares más destacados, disfrutar de varias playas y hacer alguna ruta de senderismo.

Es posible ir menos tiempo, pero consideramos que lo ideal es a partir de una semana.

Si vas a ir al Algarve menos de una semana tendrías que descartar alguna de las zonas o disfrutar de menos días de playa, si quieres ver más lugares.

Mapa de lugares que ver en el Algarve

¿Cuál es la mejor zona para quedarse en el Algarve?

Después de nuestra experiencia, creemos que lo ideal es dividir la estancia entre la zona este y la oeste. En la zona este del Algarve te recomendamos Tavira, Olhão o Faro para alojarte. Y en la zona oeste, Portimão, Lagos o Praia da Luz.

Nosotros elegimos Olhão y Lagos para alojarnos y poder visitar todo lo que hay que ver en el Algarve.

Qué ver en el Algarve

Fuimos al Algarve en coche desde Burgos y decidimos no hacer los 890 km en un solo día. Así que la primera noche la pasamos en Cáceres y, aprovechamos para visitar de nuevo la ciudad, que siempre es muy agradable. Nos alojamos en el NH Collection Cáceres Palacio de Oquendo, un hotel precioso y muy recomendable.

Al día siguiente decidimos ir a comer a Sevilla y estuvimos un rato dando un paseo y descansando, antes de llegar a nuestro destino en el Algarve. Si vas a visitar Sevilla, aquí puedes leer nuestro post sobre esta preciosa ciudad andaluza.

La primera parte de nuestra estancia la pasamos en la zona este del Algarve y, elegimos para instalarnos la ciudad de Olhão, donde nos alojamos en un apartamento. Esta ciudad nos sirvió de base para explorar la zona de la Ría Formosa.

Alojamiento recomendado en Olhão

Como viajamos en familia pensamos que era mucho más seguro alojarnos en un apartamento. Elegimos el apartamento Garça Real, que se encuentra ubicado cerca del puerto de Olhão, en una zona nueva y muy tranquila. Tiene 2 dormitorios, un gran salón, cocina, dos baños, una terraza y una piscina en la azotea del edificio. Estaba equipado con todo lo que necesitamos, tenía una bonita decoración y estaba súper limpio.

Cuando buscábamos alojamiento, nos recomendaron el Real Marina Hotel & Spa, que se encontraba muy cerca del apartamento que elegimos y, que hubiera sido una muy buena opción en caso de buscar un hotel.

Este fue nuestro itinerario en el Algarve:

Día 1 – Playa de Faro y Faro

Playa de Faro

Una de las ciudades que ver en el Algarve es Faro, la capital del Algarve, así que el primer día nos dirigimos hasta allí. Queríamos dedicar la mañana a disfrutar de la playa de Faro. Esta playa es uno de los secretos mejor guardados de Faro, ya que es de las más desconocidas para los turistas.

Para ir a esta playa necesitas ir en coche, barco o autobús. Hay un servicio regular desde la estación de autobuses de Faro (autobús nº 16, el mismo que va al aeropuerto). La Playa de Faro se encuentra situada en la Isla de Faro, que está alejada del centro de la ciudad, tras pasar el aeropuerto.

Se accede a la isla a través de un puente que atraviesa la Ría Formosa. Al poco de pasar el puente hay un parking en el que dejamos el coche.

La playa es enorme, ya que se extiende a lo largo de 10 km y, aunque en la zona de acceso puedes encontrar bastante gente, en cuanto te alejas un poco puedes estar prácticamente solo.

A lo largo de la playa hay varios bares y restaurantes. Nos recomendaron el Wax RestoBar, pero decidimos ir a Faro a comer para luego poder visitar la ciudad.

Faro

Tras una mañana de sol y playa nos dirigimos al centro de Faro para comer y conocer la ciudad. Comimos en el Se7e Pedras Restaurant & Wine Bar y nos encantó todo lo que probamos. Son platos tradicionales pero con un toque moderno.

Si vuelas al Algarve, lo más probable es que pases por Faro y te alojes allí, ya que es la ciudad con mayor oferta de albergues y hoteles.

Aunque en un primer vistazo parece una ciudad moderna sin muchos atractivos, tan sólo tienes que atravesar el Arco da Vila (Arco de la Villa) para adentrarte en un centro histórico lleno de callejuelas empedradas con encanto y muchos atractivos.

Arco da Vila de Faro que ver en el Algarve
Arco da Vila de Faro

Recorrimos el viejo Faro descubriendo todos sus lugares de interés y, en mitad del recorrido hicimos un alto para disfrutar de un exquisito helado en la terraza del restaurante Vila Adentro.

Aunque nosotros visitamos Faro por nuestra cuenta, también existe la opción de conocer Faro a través de una visita guiada muy completa, en este enlace puedes ver todos los detalles.

Cuando comenzó a anochecer pudimos disfrutar del mercado nocturno que tiene lugar en el centro, y tomar una cerveza en alguno los animados bares con música en directo que se encuentran en las estrechas calles de Faro, que a esas horas están muy animadas.

Día 2 – Playa de Ancão, Estói, ruinas romanas de Milreu y Olhão

Praia do Ancão o Playa de Ancão

Esta playa fue una de nuestras favoritas. Es otra de las playas más grandes del Algarve y en ella comienza el Parque Natural de Ría Formosa. Está rodeada por una zona de dunas y un bosque de pinos.

Junto a esta playa se encuentra la Quinta do Lago, una zona de alojamientos de lujo, por lo que dicen que esta playa está frecuentada por la jet set.

Acceso a la Praia do Ancão o Playa de Ancão
Acceso a la Praia do Ancão

Para conservar las dunas hay que acceder a la playa por unas pasarelas de madera, en las que también puedes encontrar un par de restaurantes. Fue un gusto atravesar esta zona dunar, ya que está repleta de plantas aromáticas, sobre todo de siempreviva, que tiene un olor característico a curry y, ¡huele que alimenta!

Estói

Después de disfrutar de la playa nos encaminamos hacia Estói, pero antes comimos en el restaurante O Tanque, que encontramos cerca de la Playa de Ancão, en la zona en la que se encuentra la Quinta do Lago. Allí probamos por primera vez una riquísima cataplana de marisco. Un plato típico del Algarve, de lo más recomendable.

Cataplana de marisco
Cataplana de marisco

Llegamos a Estói, un pequeño pueblo entre São Brás de Alportel y Faro y, uno de los pueblos más recomendables que ver en el Algarve. Es un pueblo de interior, en el que pudimos conocer un Algarve menos turístico. Uno de esos pueblos con casas blancas, callejones estrechos, una plaza principal, gente que te observa desde la ventana y antiguos cafés.

Visitamos la Iglesia Matriz del siglo XV (cuyo altar se construyó con madera procedente de los barcos). A continuación, fuimos a conocer la joya de Estói: el Palácio do Carvalhal o Palacio de Estói, un palacio que está considerado como uno de los mejores ejemplos del estilo «rococó» del siglo XVIII presentes en el Algarve.

Palacio de Estói que ver en el Algarve
Palacio de Estói

Tras su bonita fachada rosa, se encuentran los jardines adornados con naranjos y palmeras, repartidos en diferentes niveles, interconectados por escaleras, con fuentes y esculturas. Ahora el palacio es una Pousada, un alojamiento del tipo de nuestros Paradores. Aunque el interior no se puede visitar si no te alojas allí, los jardines si que se pueden recorrer.

Ruinas Romanas de Milreu

A la entrada de Estoi, visitamos otro de los secretos de Estoi, la Villa Romana de Milreu. En el siglo I d.C. este lugar fue un campamento agrícola, pero durante los siglos II y III se transformó en una lujosa villa romana. Un amplio complejo que incluía una casa señorial, un templo y unas termas.

Ruinas romanas de Milreu que ver en el Algarve
Ruinas romanas de Milreu

La visita a las ruinas de Milreu nos permitió ver cómo vivían los habitantes de esta villa, hay restos de columnas, un depósito de agua, patios, mosaicos y jardines. Debido a su importancia histórica, desde 1910 están clasificadas como Monumento Nacional.

¿Quieres un consejo?

Alójate en la Pousada Palacio de Estoi, además de pasar la noche como un rey o una reina, su restaurante es muy recomendable y está especializado en cataplanas, el plato típico del Algarve, heredado de los moros. Las habitaciones están construidas en un ala moderna y tiene una piscina que viene genial durante el verano. Además podrás visitar el interior del palacio original.

Olhão

A la vuelta de Estoi fuimos a explorar Olhão, ya que todavía no habíamos visto nada de nuestro lugar de alojamiento. Aunque no es uno de los lugares más visitados del Algarve, su casco histórico está lleno de calles estrechas y laberínticas, que merecen un paseo para contemplar uno de los lugares de tradición islámica en Portugal.

En Olhão no te puedes perder su mercado, que se encuentra cerca del puerto, para comprar alguno de los productos del Algarve.

Olhão tiene excelentes restaurantes y es uno de los mejores lugares para comer en el Algarve. Así que este día aprovechamos para cenar en el restaurante 7imeio, frente al paseo marítimo, que tenía un menú de tapas riquísimo.

Puerto de Olhão
Puerto de Olhão

Desde Olhão parten muchas excursiones en barco para descubrir la ría Formosa, una de las maravillas naturales de Portugal. Si te gusta la naturaleza, en este enlace puedes reservar un paseo en barco por la ría Formosa.

Día 3 – Tavira, Santa Luzia, Praia do Barril y Loulé

Tavira

Tavira es una de las ciudades imprescindibles que ver en el Algarve, una pequeña ciudad blanca alejada de las multitudes. Está a orillas del río Gilão y se encuentra en el centro de la Ría Formosa.

Pasamos la mañana recorriendo tranquilamente su centro histórico y visitando sus principales puntos de interés. Entre otras cosas la Plaza de la República, su puente romano, su castillo, sus jardines, alguna de sus 37 iglesias con azulejos

Puente romano de Tavira que ver en el Algarve
Puente romano de Tavira

Si quieres hacer una visita a Tavira de lo más original, en este enlace tienes un tour en tuk tuk, una forma muy divertida de conocer la ciudad y sus alrededores.

Como se nos hizo la hora de comer buscamos un restaurante y encontramos el Restaurante Abstracto, situado justo después del Puente Romano, en una calle estrecha y muy concurrida, llena de restaurantes. Comimos en la terraza y disfrutamos de un arroz con pulpo delicioso.

Santa Luzia

Tras la visita a Tavira fuimos a conocer Santa Luzia, que se encuentra a 3 km del centro de Tavira, al oeste. Este pueblo pesquero es conocido como la capital del pulpo y cuenta con un paseo junto a la ría, en el que se pueden ver los barcos de los pescadores atracando y, los cobertizos de madera donde los pescadores guardan las artes de pesca tradicionales con las que, aún hoy, capturan el pulpo.

Si vas al amanecer podrás ver cómo se descarga y vende el pulpo capturado durante la noche. En verano, Santa Luzia está muy animada con las Fiestas de los Pescadores.

Praia do Barril o Playa de Barril

La Praia do Barril está justo después de Santa Luzia y se encuentra en la Isla de Tavira. Es una de las playas más curiosas que ver en el Algarve.

Cementerio de Anclas de la Praia do Barril
Cementerio de Anclas de la Praia do Barril

Accedimos a ella por un puente peatonal en Pedras d’El Rei. Tras cruzar el puente, nos montamos en un pequeño tren tradicional que hace la travesía de 1 km hasta la playa (3€, ida y vuelta). Es una extensa playa de arena y aguas turquesas, y su mayor curiosidad es que alberga un cementerio de anclas. Fueron colocadas aquí en los años 60 y son un símbolo del declive de la pesca del atún, que ya no se realiza en aguas del Algarve.

Loulé

Para finalizar el día fuimos a conocer Loulé. Aunque no es de los lugares más visitados del Algarve, nos recomendaron visitar el centro histórico medieval de esta ciudad, ya que es uno de los lugares en los que puedes ver un ambiente genuinamente portugués.

Nos dirigimos a la Plaza de la República para visitar el Mercado Municipal, una de las atracciones turísticas más emblemáticas de Loulé. Es un mercado cubierto de principios del siglo XX, construido en un estilo de inspiración árabe.

Poco después encontramos el café Calcinha, todo un clásico de Loulé, en el que hicimos una parada para tomar un café y un trozo de tarta.

Castillo de Loulé que ver en el Algarve
Castillo de Loulé

Recorrimos sus calles hasta llegar al Castillo de Loulé, que es de origen árabe y data del siglo VIII. La reforma que se efectuó tras la conquista cristiana le dio el aspecto actual de una sólida fortificación. Desde la Plaza D. Alfonso III tienes una vista completa de las murallas y los torreones.

Día 4- Isla de Culatra

Visitar alguna de las cinco islas de barrera del Parque Natural de la Ría Formosa, es una de las mejores excursiones que se pueden hacer desde Olhão. Nosotros elegimos visitar la isla de Culatra, una isla de pescadores que tiene unas playas increíbles, que parecen del Caribe.

Isla de Culatra

A la isla de Culatra sólo se puede llegar en barco. Decidimos ir a la isla desde el puerto de Olhão, en un taxi acuático para no tener que esperar a la llegada del ferry, pero la vuelta si que la hicimos en el ferry.

Pasamos allí todo el día, disfrutando de una jornada de playa y visitando la isla, cuyo centro urbano tiene unas casas preciosas, repletas de flores y no está pavimentado, por lo que sus calles son de arena.

Isla de Culatra que ver en el Algarve
Isla de Culatra

Para llegar a la playa atravesamos el pueblo por su calle principal y continuamos por una pasarela de madera que discurre sobre las dunas y las marismas, hasta llegar a la playa. Alquilamos una tumbona con sombrilla y comimos en el chiringuito que hay allí. Nos encantó pasar el día en esta isla paradisíaca.

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El seguro de viaje se ha convertido en algo imprescindible, no sólo por la tranquilidad que proporciona sino porque cada vez hay más países que lo exigen como requisito de entrada.

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Día 5 –Portimão, Praia da Rocha

Este día dejamos nuestro alojamiento en Olhão, para dirigirnos a Lagos donde nos íbamos a quedar el resto del viaje. Pero antes de llegar a Lagos, visitamos Portimão, una ciudad a orillas del río Arade, que se encuentra de camino.

Portimão

Visitamos el centro histórico de Portimão, dimos un paseo por la zona del río Arade, donde los barcos descargaban el pescado y visitamos el Museo de Portimão, que se encuentra en una de las antiguas fábricas de conservas de pescado.

Fuimos a comer al restaurante Casa Tocha que tiene platos típicos portugueses, pero con un toque diferente. Es un buen lugar para desgustar los petiscos portugueses, que es la versión portuguesa de las tapas.

Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de Portimão
Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de Portimão

Después de comer nos acercamos hasta la costa, para visitar la Fortaleza de Santa Catarina de Ribamar, construida en el siglo XVII para proteger Portimão de los piratas y, disfrutamos de sus vistas desde allí.

Desde Portimão parten muchas excursiones para conocer diferentes lugares del Algarve. Si no dispones de coche puede ser una buena idea apuntarte a alguna de ellas. Aquí tienes una muy interesante:

Praia da Rocha o Playa de Rocas

La Fortaleza de Santa Catarina se encuentra situada sobre la Praia da Rocha, una de las playas más conocidas del Algarve y una de las mejores de Europa. Así que aprovechando nuestra visita a la fortaleza no quisimos dejar pasar la oportunidad de pasar una agradable tarde en la playa.

La Praia da Rocha es una playa espectacular e inmensa, de arena fina, aguas transparentes, rodeada de acantilados y formaciones rocosas increíbles saliendo del agua. Se puede ir de una cala a otra caminando y pasando entre las rocas. El año pasado no estaba muy masificada, pero nos dijeron que los años anteriores era de las más concurridas. La playa es preciosa, pero hay que obviar el telón de fondo de las torres de apartamentos que tiene detrás.

Tras disfrutar de la playa nos dirigimos a Lagos, para instalarnos en nuestro nuevo alojamiento.

Alojamiento recomendado en Lagos

En Lagos nos alojamos en el apartamento Lucas’ House, que se encuentra en una zona alta de la ciudad, por lo que fue muy tranquilo. Si el apartamento de Olhão nos gustó mucho, este nos encantó. Es un apartamento muy grande, con 2 habitaciones, un gran salón, una cocina de lo más completa, que puede estar abierta hacia el salón, por medio de una puerta corredera, dos baños y una terraza impresionante, en la que se puede comer o cenar. El edificio tiene también una piscina, compartida con muy pocos vecinos.

Si buscas un hotel cercano a la playa, te recomendamos el Iberostar Selection Lagos Algarve, que se encuentra en primera línea de playa.

Día 6 – Meia Praia y Lagos

Meia Praia o Media Playa

Desde el centro de Lagos se puede ir a cuatro playas: Meia Praia, Praia de Dona Ana, Praia do Camilo y Praia da Batata. De todas ellas, este día decidimos pasar la mañana en Meia Praia, que es la más grande de esta zona, ya que se extiende a lo largo de 5 km.

Es otra de esas playas maravillosas del Algarve, con una arena blanca y fina, aguas de color turquesa y rodeada de dunas.

Meia Praia o Media Playa
Meia Praia

Aquí suelen practicarse actividades como el voleibol, el fútbol playa, el kitesurf y el windsurf. Estas dos últimas actividades necesitan que haya viento y, esta zona es conocida por ser muy ventosa.

Aquí caímos en la tentación de degustar una Bola de Berlim, una deliciosa bomba calórica que los vendedores van ofreciendo a voz en grito, en las playas del Algarve.

Bola de Berlim
Bola de Berlim

Cuenta con chiringuitos y restaurantes, y se pueden alquilar tumbonas y sombrillas. Para finalizar la mañana, comimos un arroz de bogavante delicioso en el restaurante Quintal do Peixe, que se encuentra junto a la playa.

Lagos

Dedicamos la tarde a conocer Lagos, una de las ciudades que ver en el Algarve y de las más visitadas. Es una ciudad que desprende una sensación de calma.

Lagos cuenta con un centro histórico en el que se conserva la arquitectura urbana típica de las ciudades musulmanas, ya que fue conquistada por los árabes en el siglo VIII. Mereció la pena pasear por sus estrechas calles con adoquines blancos y negros tan típicos de Portugal y sus casas encaladas llenas de historia.

El centro histórico tiene una zona peatonal muy agradable para pasear, y está rodeado por sus centenarias murallas y torreones. En el Fuerte de Ponta da Bandeira, que parece sacado de una película de piratas, descubrimos el papel tan importante que tuvo Lagos en la época de los Descubrimientos, porque desde aquí partieron muchos barcos en busca de nuevos mundos.

Fuerte de Ponta da Bandeira en Lagos que ver en el Algarve
Fuerte de Ponta da Bandeira

Si sabes hablar inglés te recomiendo un free tour muy divertido, en el que conocerás todos los secretos de Lagos de la mano de un guía local. Puedes entrar en este enlace para reservarlo gratis:

Como estuvimos alojados en Lagos hasta el final de nuestra estancia en el Algarve, visitamos todos sus puntos de interés en varios días.

Día 7 – Algar Seco, Silves y Ponta da Piedade

Sendero de los acantilados o Broadwalk de Algar Seco, en Carvoeiro

Una de las cosas más curiosas que ver en el Algarve es Algar Seco, una maravilla de la naturaleza esculpida por el mar.

Nos acercamos hasta el pequeño pueblo marinero de Carvoeiro, a 42 km al este de Lagos, para realizar una pequeña ruta por los acantilados, formaciones rocosas y cuevas que rodean el pueblo, conocido como Algar Seco.

La ruta discurre por una pasarela de madera de 570 metros que permite hacer el recorrido por los acantilados de forma segura. El sendero se encuentra entre Algar Seco y el Fuerte-Ermita de Nuestra Señora de la Encarnación (Forte da Nossa Senhora da Encarnação), en la playa de Carvoeiro. Se puede comenzar el recorrido desde cualquiera de los dos extremos. Nosotros comenzamos desde Algar Seco y dejamos el coche en un pequeño parking que hay al inicio del recorrido.

Sendero de los acantilados de Algar Seco
Sendero de los acantilados de Algar Seco

Durante el recorrido fuimos disfrutando de las increíbles vistas de ese paisaje kárstico, repleto de cavidades, escarpadas formaciones rocosas y grutas modeladas por el agua y el viento, que reciben el nombre de “Algares”. Desde el sendero también se puede bajar a ver las grutas, pero hay que ir con cuidado. Te recomiendo que hagas el recorrido con calzado apropiado si vas a bajar por las rocas.

No te pierdas una gruta llamada “a boneca cuya entrada está situada debajo de un pináculo llamado también “A Boneca” (la muñeca), porque dicen que este promontorio parece una muñeca, visto desde el mar. La gruta suele tener cola para poder entrar, porque se ha puesto de moda en Instagram debido a un pequeño balcón con dos ventanas, que hay al final de la misma, llamado la “Varanda dos Namorados”, que es un marco de lo más romántico. Y otro punto interesante es una piscina natural que se forma cuando la marea está alta, a la que se accede bajando una escalera bastante larga.

Silves

Otro de los lugares que ver en el Algarve es Silves, más que por el pueblo, que también tiene su encanto, por su imponente castillo de color rojizo.

Silves se encuentra en el interior, a orillas del río Arade, y es una ciudad monumental, que antiguamente fue la capital del reino árabe. A Silves se puede llegar por carretera o por el río, en un barco turístico que parte de Portimão. Nosotros fuimos en coche, pero nos quedamos con las ganas de haber ido en barco. Si te interesa hacer un crucero por el río Arade, en este enlace puedes ver todos los detalles.

En Silves también cabe destacar la Catedral y una cruz gótica, llamada la «Cruz de Portugal«. Llegamos a la hora de comer y, como hacía muchísimo calor no quisimos buscar más, así que comimos en la terraza del Café Inglés, que se encuentra frente a la Catedral y junto a la entrada del castillo. Aunque no es un lugar para degustar la comida tradicional portuguesa, todo lo que comimos allí nos gustó, sobre todo, los postres.

Castillo de Silves
Castillo de Silves

Tras la comida visitamos el Castillo de Silves. Es un increíble recinto amurallado, con la apariencia típica de una fortaleza árabe, que se restauró a mediados del siglo pasado. Se puede recorrer todo el perímetro de la muralla, a través del camino de ronda, mientras se disfruta de unas vistas impresionantes. Hay que tener cuidado si se va con niños, porque en algunos puntos no hay barandillas.

En el interior hay un jardín, restos de construcciones y un aljibe que estuvo en uso hasta finales del siglo pasado. En una de las construcciones hay una pequeña exposición sobre el lince ibérico. Si vas en agosto podrás participar de sus fiestas medievales.

Ponta da Piedade o Punta de la Piedad

Tras la visita a Silves y su castillo, nos dirigimos hacia Lagos para visitar uno de los lugares imprescindibles que ver en el Algarve: La Ponta da Piedade, y disfrutar de uno de los paisajes costeros más bonitos del Algarve.

La Ponta da Piedade es un conjunto de maravillosos acantilados, que en Portugal se conocen como falesias, enormes masas rocosas esculpidas por los elementos. Cuevas y arcos naturales, rocas que parecen haber sido talladas a mano y pequeñas calas y playas, rodeadas de un mar de colores turquesa y esmeralda, componen una imagen de postal.

Ponta da Piedade o Punta de la Piedad
Ponta da Piedade

Una verdadera obra de arte de la naturaleza que nos dejó con la boca abierta. Bajamos hasta unas piscinas naturales preciosas, a las que mucha gente va a nadar.

Una de las mejores formas de conocer esta zona es a través de un viaje en barco.

Allí también se encuentra el faro de Ponta da Piedade, uno de los más emblemáticos de Portugal. Es uno de los mejores lugares del Algarve para ver la puesta de sol.

Desde el faro de Ponta da Piedade parte un sendero con pasarelas de madera, que es la mejor manera de conocer este rincón mágico del Algarve, así que hicimos este recorrido mientras disfrutamos de las vistas panorámicas de las formaciones rocosas de los acantilados.

Día 8 – Fortaleza de Sagres, Cabo de San Vicente, Fortaleza de Beliche, Praia do Beliche, Praia do Martinhal, Menhir de Padrão, Praia do Camilo

Este día nos trasladamos hasta el extremo suroeste de Portugal, una zona que en la Antigüedad era conocida como el «fin del mundo conocido” y, donde comenzaban las tormentas. Era una zona sagrada por lo que, hoy en día, es una de las zonas con más cantidad de menhires y construcciones megalíticas de Europa y, uno de los lugares imprescindibles que ver en el Algarve.

Fortaleza de Sagres

En primer lugar, fuimos hasta el pequeño pueblo pesquero de Sagres, para visitar la Fortaleza de Sagres, también conocida como Fuerte de Sagres. Es una fortaleza que mandó construir el infante D. Henrique (el Navegante) en un peñasco, aprovechando los acantilados como defensa natural en tres de sus cuatro lados, para desarrollar desde allí la primera fase de la llamada “Era de los Descubrimientos”.

La fortaleza sufrió el ataque de piratas, como Francis Drake, y varias remodelaciones. La más importante fue la que se llevó a cabo tras el terremoto de Lisboa de 1755. Se reconstruyó teniendo como modelo las fortificaciones de Vauban, con el aspecto que vemos hoy en día.

Fortaleza de Sagres
Fortaleza de Sagres

La visita de la fortaleza se hace siguiendo un sendero en paralelo a las murallas, desde las que se tienen unas vistas inigualables de los acantilados. Durante el recorrido se van viendo diferentes edificaciones como el torreón central, los cuarteles, la torre-cisterna, la iglesia de Nuestra Señora de Gracia, el polvorín y la Casa del Gobernador.

Alojamiento recomendado en Sagres

Para cuando volvamos a esta zona, tenemos echado el ojo a un hotel en Sagres, que nos han recomendado y que tiene muy buena pinta. Se trata del Cercas Velhas, que está situado en el barrio más típico de Sagres, con callejones estrechos y casas encaladas, muy cerca de la playa de Tonel. Es un alojamiento diferente, consta de varias casitas, decoradas con mucho gusto, que están organizadas alrededor de un patio central.

Cabo de San Vicente

A continuación, fuimos a visitar el punto más suroccidental de Europa, el Cabo de San Vicente, conocido como el “Cabo del Fin del Mundo”. Se encuentra a tan sólo 5 km de la Fortaleza de Sagres y es un espacio natural único, de gran belleza. Dicen que es uno de los parajes marinos más bonitos del mundo.

Aquí los protagonistas son los enormes acantilados y un Océano Atlántico embravecido que rompe sus olas contra las rocas.

Visitamos el Faro, que está construido sobre los restos de un antiguo convento. Un complejo que, además del propio faro, tiene un pequeño museo, una cafetería y una tienda de recuerdos. La luz que emite el faro alcanza más de 100 km y es la primera que ven los navegantes que llegan desde América. Más que por el faro, merece la pena acercarse hasta aquí por las impresionantes vistas.

Faro del Cabo de San Vicente
Faro del Cabo de San Vicente

Si vas a visitarlo, ten en cuenta que en este lugar el viento sopla tan fuerte que, aunque vayas en verano, es recomendable que lleves algo de abrigo. Nosotros no pudimos hacerlo, pero si tienes ocasión no te pierdas el atardecer desde aquí, ya que dicen que es el mejor lugar del Algarve para verlo.

Hay una excursión en 4×4 por la costa de Sagres y el Cabo de San Vicente, que te llevará a ver la puesta de sol a un lugar sólo conocido por los locales. En este enlace puedes reservar la excursión.

Fortaleza de Beliche

Volvimos hacia Sagres, pero primero hicimos una parada en una fotaleza que habíamos visto poco antes de llegar al Cabo de San Vicente. Era la Fortaleza de Beliche del siglo XV, que era utilizada para proteger las instalaciones de salazón de pescado que había en este lugar.

Desconocemos si se puede visitar, porque nosotros la encontramos cerrada.

Como se hizo la hora de comer, fuimos a Sagres a la búsqueda de un restaurante. Elegimos el restaurante “A Sagres” por las buenas críticas que habíamos leído y no nos equivocamos.

Praia do Beliche o Playa de Beliche

Tras la comida nos dirigimos hasta la Playa de Beliche, que se encuentra entre Sagres y el Cabo de San Vicente. Es una playa preciosa que se encuentra bajando una larga escalera (que se nota más a la vuelta) y que está resguardada por unos acantilados enormes.

Praia do Beliche o Playa de Beliche
Praia do Beliche

Es una de las playas más bonitas del Algarve, un lugar paradisíaco de arena fina, aguas cristalinas y resguardada del viento, por lo que suele ser muy tranquila. Aconsejan situarse alejados de los acantilados por riesgo de desprendimientos.

Praia do Martinhal o Playa de Martinhal

A continuación, nos acercamos a conocer la Playa de Martinhal que se encuentra a 2km de Sagres, junto a una urbanización. Para llegar hasta la costa hay que atravesar un cordón de dunas. Estuvimos muy poco tiempo en ella por el fuerte viento que había cuando llegamos, es una playa muy apreciada por los practicantes de windsurf, precisamente por eso. Había unas cuantas personas practicando windsurf y kitesurf. Es curiosa para verla, pero no la recomendaría como zona de baño.

Si vas a pasar varios días en Sagres y buscas una ruta de senderismo en el entorno, te recomiendo el Camino de los Pescadores, que va de Sagres a Salema. Este sendero es impresionante y pasa por algunas de las mejores playas de la Costa Vicentina, concretamente la playa de Martinhal y la playa de Zavial.

Menhir de Padrão

Como ya he dicho anteriormente, el Algarve conserva un gran patrimonio megalítico. Hay una gran cantidad de mehires desperdigados por esta zona, así que quisimos visitar uno de ellos.

Menhir de Padrão
Menhir de Padrão

Elegimos el menhir de Padrão, que se encuentra a mitad de camino entre Raposeira y la Playa de Ingrina. Es un menhir enorme que se encuentra en un gran estado de conservación.

Praia do Camilo o Playa de Camilo

Al volver a Lagos fuimos a visitar otra de las preciosas playas que se encuentran en el entorno de la Ponta da Piedade. Esta vez le tocó el turno a la Praia do Camilo, una pequeña playa o más bien una cala, que cuando sube la marea, casi desaparece la zona de arena.

Es una playa que evitaría, si lo que buscas es un lugar sin aglomeraciones, pero merece la pena acercarse hasta allí para verla y fotografiarla, por lo bonita que es.

Praia do Camilo o Playa de Camilo
Praia do Camilo

Para acceder a ella hay que bajar una larguísima escalera de madera. El entorno en el que se encuentra es espectacular, con unas formaciones rocosas increíbles y llena de cuevas.

Si quieres cenar en este entorno te recomendamos el restaurante O Camilo, sobre todo se te gusta el pescado, que aquí está buenísimo. Te aconsejo reservar porque suele estar siempre lleno.  

Día 9 – Percurso dos Sete Vales Suspensos, Praia da Marinha, Algar de Benagil, y Praia dos Três Irmãos

Percurso dos Sete Vales Suspensos o Camino de los Siete Valles Colgantes

Dicen de esta ruta de senderismo que es la más bonita del Algarve y, no seré yo quien le quite la razón. Es una ruta muy fácil, ideal para hacer en familia. Son casi 12 km de ida y vuelta, recorriendo un paisaje espectacular de acantilados. Conecta la Praia de Vale Centeanes con la Praia da Marinha (o viceversa), como el sendero es lineal puedes darte la vuelta cuando quieras. El paseo se realiza a lo largo de los acantilados, donde apenas sobrevive la vegetación.

Percurso dos Sete Vales Suspensos o Camino de los Siete Valles Colgantes
Percurso dos Sete Vales Suspensos

En verano hace muchísimo calor en esta ruta, porque no hay ninguna sombra, así que nosotros hicimos una parte, la que va desde el Algar de Benagil hasta la Praia da Marinha, alrededor de 1 hora ida y vuelta. De esta forma pudimos ver el famoso Algar de Benagil desde la parte de arriba.

Si no quieres hacer esta ruta por libre, puedes apuntarte a una excursión organizada para hacer la ruta, que además incluye un paseo en barco por las cuevas de Benagil.

Praia da Marinha o Playa de la Marina

Cuando finalizamos la ruta bajamos hasta la Playa de la Marina, que es una de las más espectaculares no sólo del Algarve, sino de todo el mundo. Es otra de esas playas a las que se accede a través de una rampa, primero y unas escaleras después.

Praia da Marinha o Playa de la Marina
Praia da Marinha

Una playa impresionante por su paisaje rocoso lleno de arcos y puentes naturales de roca caliza. En verano está demasiado llena y, aunque no la recomendamos para quedarse en ella, si que merece la pena dar un paseo por allí y hacer unas cuantas fotos, ya que es una de las más fotogénicas.

Algar de Benagil

Uno de los lugares más populares que ver en el Algarve es la espectacular cueva llamada Algar de Benagil, de la que seguro que has visto un montón de fotos en instagram.

Es una cueva que tiene un agujero en el techo, por el que entra la luz del sol, y una playa en su interior, a la que es complicado acceder salvo que vayas en un barco, en kayak o nades desde la cercana playa de Benagil. Aunque esta última opción no es nada recomendable, porque todos los años hay algún turista arrastrado por las fuertes corrientes.

Algar de Benagil
Algar de Benagil

Nosotros la vimos primero desde la parte superior, cuando hicimos la ruta de los siete valles colgantes. Y para ver la playa que tiene en su interior contratamos una excursión que salía desde la marina de Albufeira, durante la cual también pudimos hacer snorkel. Si te interesa esta excursión, aquí tienes el enlace de la que contratamos:

Praia dos Três Irmãos o Playa de los Tres Hermanos

Una de las playas más bonitas que ver en el Algarve es la Praia dos Três Irmãos o de los tres hermanos, una de esas playas que son la imagen más representativa del Algarve.

Aunque se puede acceder directamente a través de una escalera y también por medio de un ascensor que se ha instalado entre las rocas, nosotros fuimos a conocerla desde el extremo este de la Playa de Alvor.

Caminando por la arena de la Playa de Alvor, pasando entre estrechos desfiladeros y atravesando arcos en las rocas llegamos a la Praia dos Três Irmãos, un lugar que te deja con la boca abierta en cuanto lo ves. Te da la sensación de haber llegado a algún lugar recóndito y secreto.

Praia dos Três Irmãos o Playa de los Tres Hermanos
Praia dos Três Irmãos

Su nombre le viene de tres grandes piedras que hay sobre el agua, sobre las que se cuenta una leyenda. Las mareas hacen que esta playa se convierta en tres pequeñas calas, a las que se accede a través de los arcos que forman las piedras.

Incrustado en el acantilado se encuentra el restaurante O Caniço que tiene una terraza en la que puedes comer o tomar algo con las mejores vistas.

Día 10 – Praia dos Estudantes, Ferragudo, Praia Grande y Castillo de São João do Arade

Nuestro último día en el Algarve fuimos a visitar una de las playas más conocidas de Lagos y, también quisimos visitar algún lugar menos conocido y por eso nos dirigimos a Ferragudo.

Praia dos Estudantes o Playa de los Estudiantes

Esta playa a la que se puede acceder desde el mismo pueblo de Lagos, es una playa pequeña, que no recomiendo para pasar un día de playa, pero que es muy fotogénica y merece la pena verla.

Praia dos Estudantes o Playa de los Estudiantes
Praia dos Estudantes

Es mejor ir por la mañana, porque por la tarde suele subir la marea y casi desaparece. Está dividida en varias calas, a las que se accede por dos túneles que han sido excavados en los acantilados. La cala más famosa es aquella en la que se puede ver un arco, que se ha construido para unir dos rocas, a modo de puente romano. Otro de los túneles conecta con la vecina Praia da Batata.

Ferragudo

Es un pequeño pueblo de pescadores, que ha resistido la presión urbanística de grandes construcciones turísticas, para conservar su aspecto tradicional.

Paseamos por el centro histórico de Ferragudo, que es pequeño, pero tiene mucho encanto y sólo se puede visitar a pie. Son calles estrechas con casas tradicionales de color blanco y detalles de colores, asentadas en una ladera.

Calle de Ferragudo que ver en el Algarve
Calle de Ferragudo

Siendo un pueblo de pescadores no podíamos dejar de pasar por el puerto, uno de los lugares más concurridos de Ferragudo.

No te puedes ir de Ferragudo sin comer algo de pescado o marisco fresco, así que fuimos a comer al restaurante Maré Viva, una marisquería con un ambiente acogedor, que es frecuentada tanto por locales como por turistas.

Praia Grande o Playa Grande

Aunque hay varias playas en el entorno de Ferragudo, la Playa Grande es una de las más visitadas. Y fue esta precisamente la que elegimos para darnos un último chapuzón en el Algarve. Esta playa cuenta con una pasarela de madera que recorre la mayor parte de la playa, lo que permite el acceso a personas con movilidad reducida y a los carritos de bebé.

Castillo de São João do Arade

En la Praia Grande nos llamó la atención un castillo situado sobre la arena. Se trata del Fuerte o Castillo de São João do Arade, que se construyó a orillas del río Arade para vigilar el paso de los barcos en el siglo XVII.

Se destruyó durante el terremoto de 1755 y fue reconstruido posteriormente. Fue también la residencia de un poeta portugués llamado Coelho Carvalho.

Castillo de São João do Arade
Castillo de São João do Arade

El fuerte separa la Praia Grande de la Praia da Angrinha, está muy bien conservado, tiene una muralla, varias garitas y un jardín. La pena es que está cerrado al público, pero proporciona unas fotos preciosas.

Al día siguiente emprendimos la vuelta a casa, de camino visitamos la ciudad portuguesa de Évora, que nos encantó. Pasamos la noche en Mérida en el Hotel Ilunion Mérida Palace y, al día siguiente, visitamos todo el patrimonio romano que atesora la ciudad. Fue el broche final del viaje al Algarve, que tanto nos gustó y a donde seguro que volveremos.

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