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Ruta de la Tejeda de Tosande, el bosque milenario de la Montaña Palentina

Ruta a la Tejeda de Tosande

Decir que la Tejeda de Tosande, en Palencia, es uno de los bosques más importantes de Castilla y León no es ninguna exageración, ya que en pocos lugares de España puede encontrarse una tejeda tan numerosa como la que recorrerás en este singular bosque palentino.

Cómo es la Tejeda de Tosande

La Tejeda de Tosande es en realidad un precioso hayedo, en cuya zona más alta se entremezclan las hayas con los tejos, formando un bosque mixto único que aloja hasta 800 ejemplares de tejo (Taxus baccata).

Los tejos suelen crecer aisladamente, por lo que es raro encontrarlos formando agrupaciones como la que aquí aparece, y menos llegando a concentraciones tan numerosas que hacen que este bosque sea realmente singular.

Tejos milenarios en la Tejeda de Tosande
Tejos milenarios en la Tejeda de Tosande

Algunos de los ejemplares que crecen en este bosque son milenarios, con troncos retorcidos que les dan extrañas y misteriosas formas. Muchos de los árboles llegan a tener dimensiones considerables, habiendo algunos que llegan a tener un tronco que alcanza casi un metro y medio de diámetro y alturas de hasta 15 metros.

Dónde está la Tejeda de Tosande

La Tejeda de Tosande se encuentra al norte de Palencia, muy cerca de Cervera de Pisuerga, en el corazón del Parque Natural de la Montaña Palentina.

Para llegar hasta ella, lo mejor es que vayas hasta Cervera de Pisuerga y allí tomes la carretera CL-626 que se dirige hacia Guardo. A los 6 km de haber dejado Cervera de Pisuerga, encontrarás un desvío a la derecha en el que está el aparcamiento donde puedes dejar el coche para empezar la ruta.

NUESTRA RECOMENDACIÓN PARA ALOJARTE EN CERVERA DE PISUERGA

Si tienes pensado hacer noche antes o después de hacer la ruta, o quieres quedarte unos días más en la Montaña Palentina para seguir conociendo este territorio único, nuestra recomendación es que te alojes en el Parador de Cervera de Pisuerga.

Es uno de los establecimientos emblemáticos de la zona, cómodo y acogedor, bien situado y con una cocina que no te decepcionará. Uno de sus atractivos es su ubicación, a 2 kilómetros de Cervera de Pisuerga, pero ya metido en plena naturaleza, con unas vistas excepcionales del Pantano de Ruesga y rodeado de montañas.

Si accedes desde el sur, casi seguro lo harás por la carretera P-227, con lo que al llegar al punto donde se cruza con la CL-626, deberás tomar esta última en dirección a Guardo. En poco menos de 2 km llegarás al aparcamiento que te he dicho antes.

Del aparcamiento parte el camino que se dirige al Valle de Tosande, por cuya base discurre el Arroyo de Tosande. En la ladera suroeste del valle, inclinada y bien orientada al norte, como les gusta a las hayas, se encuentra el hayedo que esconde la Tejeda de Tosande.

Mapa de la ruta a la Tejeda de Tosande

Mapa ruta a la Tejera de Tosande

La ruta por la Tejeda de Tosande

Para que te hagas mejor una idea de cómo es la ruta, la hemos dividido en tres partes. Una primera, desde el aparcamiento hasta el inicio del hayedo en el que está la tejeda. La segunda, que es la senda de la Tejeda de Tosande por el hayedo, propiamente dicha. Y la tercera, desde que dejas la tejeda, hasta que regresas al aparcamiento.

Del aparcamiento a la pradera del Valle de Tosande

Una vez que has estacionado tu vehículo en el aparcamiento, tienes que tomar el camino descendente que deja la carretera a tu espalda, y que enfila directamente hacia un valle entre las montañas del Macizo de la Peña.

Se trata del Valle de Tosande, en cuyas laderas de la Peña Horacada (las del lado izquierdo, según lo ves), crece el hayedo que guarda la Tejeda de Tosande

Nada más tomar el camino, verás a tu derecha un jardín rodeado por una valla para protegerle del hambre de jabalís, corzos y vacas. Es el Jardín de la Tejeda, en el que aparecen representadas muchas de las especies vegetales que vas a encontrar a lo largo de la ruta y donde también hay información de la fauna que habita estos bosques.

El camino continúa descendiendo hasta pasar bajo el ferrocarril de La Robla (Bilbao-León) y atravesar una portilla de madera que no tendrás que abrir, pues tiene un paso peatonal al lado.

Puente de ferrocarril en la ruta a la Tejeda de Tosande
Puente de ferrocarril en la ruta a la Tejeda de Tosande

A partir de aquí, la pista va bordeando zonas de pasto en las que seguramente encontrarás rebaños de vacas que pastan tranquilamente, si no las molestas.

Tras dejar las zonas de pasto, empezarás a ver los primeros roquedos en las laderas de las montañas y a las encinas que crecen en los laterales de la ruta.

Zona de pasto en la ruta a la Tejeda de Tosande
Zona de pasto en la ruta a la Tejeda de Tosande

Llega un momento en que el camino pasa junto a la escombrera de una antigua mina de carbón. Si te fijas (se ve mejor a la vuelta la indicación que tiene), verás un camino que cruza el que tu llevas. Este otro camino es El Camino Olvidado de Santiago, que era una antigua ruta que seguían los peregrinos hasta Santiago de Compostela y, que ahora se pretende recuperar.

Al poco, el camino se mete por un estrecho y bonito desfiladero de roca caliza, siendo esta una de las partes más bonitas que vas a encontrar en la ruta. Después de dejar el desfiladero, pasarás por otra portilla de madera, por lo que queda claro que abandonas la zona donde vive el ganado. Junto a la portilla, un cartel te indica que caminas por el sendero de pequeño recorrido PR-P03, que llevas 2 km recorridos y que te quedan 3 km para llegar a la senda de la tejeda.

Camino por el Valle de Tosande
Camino por el Valle de Tosande

A partir de aquí, la pista discurre entre el roquedo con una pendiente suave, rodeada de robles y hayas que han dejado atrás a las encinas de las zonas más bajas.

Si te fijas, en algunas zonas verás el cauce del Arroyo de Tosande (casi seguramente seco) y encontrarás un puente de madera que permite salvarlo. No cruces por ese puente, ya que es por donde regresa el camino de vuelta, y sigue por la dirección que marca el camino principal. Además, verás un cartel que te señala la dirección adecuada, a la vez que te indica que llevas 2,9 km recorridos y que te quedan 1,9 km hasta la senda de la tejeda.

Poco a poco, el valle se va abriendo hasta que finalmente llegas a una bonita pradera en cuyo fondo se divisa una cabaña.

Pradera de Tosande
Pradera de Tosande

Poco vas a caminar por esta pradera, ya que rápidamente aparece otro cartel que te dice que hay que girar a la izquierda, para en 1,5 km llegar a la senda de la Tejeda de Tosande.

Desvío hacia la senda de la Tejeda de Tosande
Desvío hacia la senda de la Tejeda de Tosande

La senda de la Tejeda de Tosande

Tomando la dirección que indica el cartel, por el camino bien marcado que asciende por la ladera de la Peña Horacada, te internarás en pocos metros en el magnífico hayedo que aloja en sus cotas más altas a la Tejeda de Tosande.

El camino se convierte en una senda que tiene bastante pendiente al principio. Para facilitar la subida, cuenta con escalones hechos con rollizos de madera.

Hayedo de Peña Horacada
Hayedo de Peña Horacada

Hasta llegar a la tejeda todo es subida, y queda un trecho de kilómetro y medio, así que tómatelo con calma. Ya sabes ese dicho montañero que dice que “para llegar como un joven, hay que subir como un viejo”.

En las zonas en las que camino va a media ladera, la senda es estrecha y está protegida con tablones para evitar que se desmorone.

Después de un buen trecho y unas cuantas revueltas del camino, empezarás a ver los primeros tejos dispersos, fácilmente reconocibles por sus tonos oscuros y su aspecto entre conífera y sabina.

Poco después aparece la Tejeda de Tosande, fácilmente reconocible por la gran cantidad de tejos que aparecen y porque hay una pasarela de madera con escalones, que a partir de ahora no debes abandonar para dañar lo menos posible a estos árboles tan sensibles como antiguos, y con una tasa reproductiva muy reducida.

Pasarela de la Tejeda de Tosande
Pasarela de la Tejeda de Tosande

Junto a la pasarela, hay un cartel que te indica la forma en la que hay que hacer el recorrido, aunque tampoco es muy difícil ya que basta con que sigas la pasarela y el camino bien marcado que la sustituye a veces.

Esta senda es la parte más bonita de la ruta, porque es realmente sorprendente ver las formas tan increíbles que llegan a tener algunos de los tejos y los impresionantes tamaños que llegan a alcanzar, superando, los 15 metros de altura y el metro y medio de diámetro en el tronco.

Como ya te he dicho, algunos de los ejemplares que crecen aquí superan los mil años de edad. Como curiosidad, te diré que se sabe de un tejo en Gales que tiene más de 5000 años de edad, lo que quiere decir que es 500 años anterior a la construcción de las Pirámides de Guiza.

El tejo (Taxus baccata) es una rareza botánica en España y, una verdadera reliquia botánica que ya era abundante en el Jurásico, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra.

Tejos de la Senda de la Tejeda de Tosande
Tejos de la Senda de la Tejeda de Tosande

Los romanos y griegos le llamaban “el árbol de la muerte” y, en la antigüedad, tenía un carácter sagrado, por lo que es frecuente encontrar tejos junto a las iglesias. Los antiguos cántabros comían sus semillas venenosas para quitarse la vida cuando perdían una batalla, evitando así caer en manos del enemigo.

Su madera dura, resistente y flexible, era muy apreciada en la antigüedad, pues dicen que con ella se fabricaban los mejores arcos.

Tejo en la Tejeda de Tosande
Tejo en la Tejeda de Tosande

Por el camino verás que algunos de los tejos más jóvenes están protegidos por una tela metálica. El motivo no es otro que defenderlos de la voracidad de jabalís, corzos y ciervos, tan abundantes en este bosque.

Caminando poco a poco entre los tejos, llegarás casi sin darte cuenta a un punto en el que la senda abandona el hayedo y la tejeda y se dirige hacia a un mirador construido en madera.

Del Mirador de Tosande al aparcamiento

El paisaje ha cambiado bruscamente en este punto, pues habrás pasado en nada de la umbría, a una zona despejada que ofrece unas vistas inmejorables.

El Mirador de Tosande es el lugar ideal para descansar un rato y disfrutar del espectáculo que se ofrece ante ti.

Mirador de Tosande
Mirador de Tosande

Al fondo, se aprecia la pradera por la que pasaste ante de internarte en el hayedo y, frente a ti quedan montañas tan conocidas como el Pico de las Cruces o Peña Celada. Si te fijas, a tu izquierda se divisan Peña Redonda o el Pico Curavacas, que junto al Pico Espigüete son las montañas más emblemáticas de la Montaña Palentina.

A partir de aquí comienza el camino de regreso, claramente señalizado por un cartel que hay junto al mirador y que indica la dirección que debes tomar para regresar hacia el aparcamiento.

Camino de vuelta en la ruta de la Tejeda de Tosande
Camino de vuelta en la ruta de la Tejeda de Tosande

Es importante que sepas que, si haces la ruta desde mediados del otoño hasta finales del invierno, está cerrado este camino alternativo de regreso y debes volver por donde has venido.

El camino de regreso desciende por unos escalones y, en poco trecho, se interna por un fantástico hayedo que te va a acompañar durante prácticamente toda la bajada.

Hayedo de Tosande
Hayedo de Tosande

La indudable importancia ecológica que ya de por sí tiene este hayedo, se ve incrementada por la cantidad y el tamaño de los muchos acebos que crecen en él, así que estate atento para poder observarlos cuando aparezcan ante ti.

El camino es siempre descendente, a veces con bastante pendiente, y llega finalmente al puente que te indiqué que cruzaba sobre el Arroyo de Tosande.

Puente sobre el Arroyo de Tosande
Puente sobre el Arroyo de Tosande

A partir de aquí, sólo queda hacer la ruta en sentido inverso y recorrer los apenas 3 km que te separan del aparcamiento.

Datos de la ruta

Como ya has visto, se trata de una ruta fácil y muy bonita, que no presenta ninguna dificultad para orientarse.

Su denominación oficial como sendero de pequeño recorrido es PR-P03.

La longitud total del recorrido de ida y vuelta es de 10,5 kilómetros y, su única dificultad, por ponerle alguna, está en que tiene un desnivel acumulado de unos 400 metros, lo que al final se nota en las piernas.

Lo del tiempo que puedes tardar en hacer la ruta depende, como siempre, de tu forma física, de si vas con niños, de si hace mucho calor o de lo que te entretengas en hacer fotos y ver los tejos. Lo normal es que en 3 o 4 horas te hagas el recorrido, paradas aparte. Pero ya te aviso que lo de las paradas se puede alargar mucho, porque a nosotros nos llevó el día completo hacer la ruta, ya que nos lo tomamos con calma haciendo fotos y disfrutando de los tejos y el paisaje.

Si eres aficionado a la bici, siento decirte que esta ruta es para las piernas y que no es ciclable.

La ruta atraviesa zonas con muchos ecosistemas diferentes, pasando desde encinares, a roquedos, robledales, hayedos, la propia tejeda y praderías de montaña.

Hayedo de las laderas de Peña Horacada
Hayedo de las laderas de Peña Horacada

Con esta variedad, está claro que la diversidad de vida animal que habita esta zona es bastante grande, siendo frecuentes los jabalís, ciervos y corzos, entre los ungulados. Aunque es casi seguro que no llegues a verlos, que sepas que en esta zona habita el lobo y es zona de paso para el oso pardo. Si te gustaría contemplar al oso pardo en su hábitat, puedes apuntarte a una actividad de avistamiento del oso pardo en la Montaña Palentina de la mano de un experto, aquí puedes ver todos los detalles:

Avistamiento del oso pardo en el Parque Montaña Palentina

Las zonas boscosas acogen multitud de aves, pudiendo encontrar especies tan importantes como el pico mediano, el cárabo o el azor. En las zonas despejadas no será raro contemplar volando a especies como el águila culebrera, el buitre leonado o el águila real.

Nuestra recomendación para recorrer la senda de la Tejeda de Tosande

La ruta la puedes hacer en cualquier época del año, aunque nuestra recomendación es que la hagas desde primavera hasta mediados de octubre, por dos motivos.

El primero, que en invierno las condiciones climatológicas pueden ser complicadas y, si hay mucha nieve, puede ser complicado hacer la ruta sin una buena equipación.

El segundo, que de mediados de octubre hasta la primavera es época de caza, así que, por seguridad, la parte de la senda que va desde el Mirador de Tosande hasta el puente quedará cortada en esta época.

Si además hay programada batida de jabalí, la senda se cierra en toda su extensión durante esa jornada.

Si a pesar de todo quieres hacer una ruta invernal, infórmate antes en la Casa del Parque, en Cervera de Pisuerga, de qué días se van a celebrar batidas de jabalí.

Si te has quedado con ganas de conocer más lugares sorprendentes de la montaña palentina, no te pierdas este post:

Ruta en coche por la Montaña Palentina en un fin de semana

En la Montaña Palentina hay un montón de rutas de senderismo interesantes, si te interesa hacer una de la mano de un guía, aquí puedes contratar esta actividad:

Ruta de los chozos de la Montaña Palentina

Video de la Ruta a la Tejeda de Tosande


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